“LA DEFINICIÓN DE CADA CUAL SÓLO ESTÁ EN NUESTRA MANO.”

 

         Estados Unidos, le “ha pedido a Chávez,” según palabras textuales en El Nuevo Herald, “que defina su papel en el futuro político de Cuba.”

 

         Y es que Chávez no tiene que definir absolutamente nada, por cuanto Chávez no es otra cosa que literalmente un dictador creado por Castro, impuesto por Castro y mantenido en el poder por Castro.

 

         A propósito de la foto, como no podía ser de otro modo, Chávez está en La Habana, preocupado por la salud de su mentor, ya que sabe perfectamente que a penas desaparezca este tirano entre tiranos, se esfumará con él toda su obra criminal, en la que muy por supuesto está incluido el propio Chávez.

 

         Pero lo significativo de esta noticia no es en lo absoluto el títere de Chávez; sino la lamentable y dañina tendencia que tienen los gobiernos occidentales, comprensible en el actual primitivismo del sistema de derecho, de apelar siempre al más repugnante mercadeo político, incluso y sobre todo con los asesinos de los pueblos, erigidos en posición de negocio, o sea, en el poder, por encima, al margen e incluso en detrimento de la opinión de las bases sociales, de la voz de esos pueblos que oprimen.

 

         Por lo que hay que decirle a Estados Unidos, como a la ONU, como todo aquel que inerte ante nuestro calvario en tantos años de criminosidad impune, ahora, a las puertas de nuestra libertad venida lamentablemente a manos de la simple y llana naturaleza biológica, quieran opinar o actuar para ocupar un ligar político en el evento, que los destinos de las Cubas futuras, no estarán sujetos a tan lamentable fenómeno. Al menos o cuanto menos, el pueblo de Cuba hará todo cuanto pueda por que así sea.