EL CONFLICTO MCLAREN ANGLO-ALEMAN
Es evidentísimo que el equipo McLaren, haciendo uso de la ilegalidad y el “juego sucio” que tan sobradamente ha acreditado, ha trazado con el apoyo incondicional de los fanáticos ingleses, por supuesto, una desleal y “brillante”, maquiavélicamente hablando, forma de competir con el flamante campeón español para ubicar, en el campeonato del mundo, a un súbdito de su corona en detrimento del primero. La fórmula, que nada o en este caso mucho tiene que ver con la fórmula uno, fue contratar al campeón con un suculento contrato para, posteriormente, sabotearle el campeonato poniéndole todas las zancadillas y retenciones que hemos visto hasta la fecha. El plan fue, desde siempre, poner a un inglés en el podio. Esto y nada más que esto, es la esencia del bochornoso espectáculo al que estamos asistiendo. Si la FIA fuera un órgano respetable e imparcial, investigaría a fondo; pero se trata de un español, un español dos veces campeón del mundo y camino de convertirse en una de las figuras más grandes de la historia de la Fórmula uno, que es precisamente lo que ellos no aceptan ni perdonan.