Chávez, el cacique de Andalucía, se
gasta 52 millones en remodelar su palacio.
Corrupción sin
límites y personalización absoluta del poder, mientras se autodefinen en
el más extremo e ideal concepto de la austeridad y del bien. Ellos representan
la peor lacra que pueda sufrir una sociedad moderna, dado que su propia acción
maligna impide cualquier tipo de actuación de la justicia y de la población en
su contra.
Esto, mientras Andalucía es una de
las comunidades más pobres y con menos
infraestructura de España, además de la de mayor taza de paro por desempleo.
Con los últimos escándalos del
gasto desmesurado de los cargos públicos provenientes del PSOE aún coleando, el
Partido Popular de Andalucía ha denunciado como el coste de las obras del
Palacio San Telmo del presidente Manuel Chávez ha pasado de 34 a 52 millones de euros debido a la irrupción de ciertos
"imprevistos".
Noticia
publicada el 30-10-2008
LD (Pedro de Tena) Así lo ha denunciado el
portavoz de Cultura del Partido Popular, Antonio Garrido, que, además ha
tildado el comportamiento de Chaves como un
"insulto a los andaluces" que no pueden pagar sus hipotecas. Tras la
polvareda de los gastos de remodelación del despacho del presidente socialista
de Galicia, Emilio Pérez Touriño y el
tuneo" del coche del presidente del Parlamento catalán, el independentista
Ernest Benach,
ha reaparecido ahora el caso del palacio de San Telmo de Manuel Chaves.
Este portavoz de cultura del grupo popular en el Parlamento de Andalucía
consideró este miércoles que el Presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, insulta a los andaluces justificando el gasto de
52 millones de euros en la reforma de “su palacio” mientras los andaluces
no pueden hacer frente al pago de sus hipotecas. “La reforma del Palacio de San
Telmo es un capricho del presidente de la Junta para contar con una nueva
residencia oficial y está relacionada con la construcción de unas dependencias
específicas para el presidente de la Junta de Andalucía”.
La Junta califica de
"imprevistos" los gastos que han hecho ascender el presupuesto de la
reforma del palacio hasta los 52 millones de euros, en pesetas, 8.652 millones.
La residencia oficial del presidente de la Junta tendrá 500 metros cuadrados
y ya tiene parking para 50 vehículos, aunque ni Chaves
ni Arenas, en caso de ganar las próximas elecciones, vivirán allí, según sus
propias declaraciones.
Garrido criticó la
“desvergüenza” del socialista por justificar la ostentosa reforma con la excusa
de que el edificio se encontraba en estado ruinosos, algo “absolutamente
falso”, que “intenta camuflar un carísimo antojo del presidente de la Junta que
estamos costeando entre todos los andaluces”. Garrido manifestó que “el uso
destinado a la residencia de Chaves en el citado
palacio ocupa la friolera de casi 500 metros cuadrados, pero durante
estos años diferentes partidas presupuestarias han sido destinadas para su
rehabilitación”.
El diputado popular
recordó las reiteradas denuncias del PP andaluz desde el año 2005; como
la manipulación y falsificación de un informe encargado a expertos de la
Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid sobre la viabilidad de las
obras de remodelación de dicho palacio. El informe anteriormente reseñado se
limitó a analizar el valor patrimonial de San Telmo –enero 2006-, y no se
centró en la viabilidad de las obras que se iban a realizar en el mismo,
mientras que en agosto de 2005 los expertos de la Academia de Bellas Artes
solicitaron por carta a la Junta de Andalucía la paralización cautelar de las
obras. Por último, el diputado popular consideró que en tiempos de crisis hay
que dar ejemplo de la “supuesta austeridad” de la que hace gala el partido
socialista parando las obras del Palacio de San Telmo.
Según El Mundo,
la reforma del Palacio de San Telmo ideada por el presidente andaluz, Manuel Chaves, fue encargada al arquitecto sevillano Guillermo
Vázquez Consuegra, es costosísima y carece de fecha prevista de conclusión.
Además, está envuelta en una polémica sobre sus aspectos
histórico-artísticos del inmueble, que ya causaron una gran polémica y la
protesta de asociaciones conservacionistas del patrimonio cuando se inició el
proyecto, antes incluso, por tanto, de la localización de nuevos elementos en
el edificio como consecuencia de las obras.
Las obras, que se
iniciaron en septiembre de 2005 y deberían estar ya finalizadas, apenas
alcanzan en este momento el 60 por ciento de ejecución, y el coste del
proyecto, fijado en principio en 34,2 millones de euros, está ahora evaluado
oficialmente por la Junta en 41,5 millones, si bien el Partido Popular, que
ha pedido la "congelación" de los trabajos ante la actual situación
de crisis económica, mantiene que el coste supera ya los 50 millones de euros.
El proyecto, adjudicado
en marzo de 2005 a la empresa Ferrovial Agromán por
un importe de 34,2 millones de euros, supone una intervención integral sobre
los 21.711,50 metros del Palacio de San Telmo, considerado como uno de los
mejores ejemplos del barroco civil sevillano, así como en los 18.019,50 metros
cuadrados del jardín anexo. La idea de la Junta es que el proyecto sea
definitivamente acondicionado como sede administrativa capaz de albergar más de
300 puestos de trabajo.
Uno de los elementos más
controvertidos de la reforma es la construcción, dentro del Palacio de San
Telmo, de una residencia oficial para el presidente de la Junta con una
superficie de unos 500 metros cuadrados; una residencia que, sin embargo, el
actual presidente andaluz llegó a asegurar que no tiene previsto habitar.
También el presidente del PP, Javier Arenas, ha dejado claro que, de
acceder a la Presidencia de la Junta, no ocupará, no ya esa residencia
prevista, sino ni siquiera el propio Palacio como sede oficial
El presidente de la
Junta de Andalucía, Manuel Chaves, aseguró ayer
que si el Palacio de San Telmo no se rehabilita, "se cae porque estaba
prácticamente en ruinas", por lo que demandó al PP mayor seriedad y
menos "demagogia" en relación con este asunto. El jefe del Ejecutivo
quiso dejar claro que la rehabilitación del Palacio de San Telmo "se va a
culminar" y las dependencias se van a destinar a oficinas de la Junta para
un mejor trabajo de los propios funcionarios, mientras agregó que lo que no se
puede hacer es "demagogia como la está haciendo el PP".