LAS
HEMEROTECAS DESCUBREN AL “MINISTRO”
Rubalcaba
defiende la independencia del juez al que acusó de dictar "autos
políticos" cuando investigaba al Gobierno de González
( Cambia
el cuento porque ahora, Baltasar Garzón está en la nómina del PSOE. )
El “ministro de Interior,” Alfredo Pérez Rubalcaba, ése, el del terrorismo y la extrema corrupción
de estado, el de la negociación con ETA, ese que oculta información
privilegiada respecto a los atentados del 11 de marzo, acusó este jueves a
aquellos que critican al juez Baltasar Garzón de no entender "la
independencia de los jueces" ( dicho así, con
todo el cinismo del mundo, definiendo como “independencia” el partidismo
político de el oportunista juez Garzón.)
. Pero la hemeroteca le ha jugado una mala pasada al “ministro.”
Entre otras muchas descalificaciones, Rubalcaba decía
en 1996 cuando Garzón investigaba el caso GAL: "El juez
Garzón no es el paladín de esa independencia de la Justicia que todos
predicamos". ( dicho con todo el cinismo de la
demagogia, como si la justicia fuera independiente del poder político en
España. ) También dijo de él que dicta "autos eminentemente
políticos" y que tenía "mono tremendo de Parlamento y prensa".
Garzón pidió el miércoles amparo al CGPJ al sentirse
"atacado gravemente" por Libertad Digital, la COPE y El Mundo. El
CGPJ cree que las críticas no deberían intimidar a Garzón. SE trata a
fin de cuantas, de un viejo y consabidísimo
conflicto, en el cual los intereses personales rigen toda la acción en los
cargos públicos. Eso es simple y llanamente, como la mayoría de los políticos
en España, el ya famoso por estas prácticas “juez” Baltasar Garzón.
Noticia
publicada el 05-10-2006
L D
(Agencias) "Hay
gente que no entiende la independencia de los jueces ni la independencia de los
fiscales", dijo Rubalcaba en rueda de prensa al
término de su participación en la reunión de ministros europeos del Interior
que se celebró este jueves en Luxemburgo.
Se refirió así a
los autores de las críticas que ha recibido el juez de la Audiencia Nacional
debido a su decisión de imputar un delito de falsedad documental a los tres
peritos que firmaron los informes que hablaban del hallazgo de ácido bórico en
el domicilio de un imputado en el 11-M y en un piso franco de ETA.
Por este motivo,
el juez ha sido acusado de servir al Gobierno y el Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) abrió una investigación sobre las circunstancias en las que Garzón
interrogó la semana pasada a los peritos imputados.
En este
escenario, Rubalcaba afirmó que "hay gente a la
que le cuesta muchísimo (entender la independencia de los jueces) y que cuando
recibe una sentencia que no le gusta arremete contra aquel que la ha
puesto".
"La
independencia significa dejar trabajar a los jueces", definió y agregó que
"a veces lo que hacen te gusta más y a veces te gusta menos, pero son
independientes porque así lo ha querido nuestra Constitución".
( Y todo esto lo dice quien
ahora más que nunca coloca a dedo a los jueces en España; quien impide ahora
más que nunca que las bases sociales y los grupos civiles ejerzan sus derechos,
quien ha impedido categóricamente toda investigación de los atentados del 11 de
marzo que llevó al PSOE al poder; dictando la instrucción del sumario de uno de
sus jueces militantes, desde su propio despecho. No cabe asombro ni de esto ni
de cuento haga, pues su mera presencia en este gobierno antisistema dice todo
sobre su carácter fraudulento. )
Rubalcaba, hace 10 años: "El juez Garzón no
es el paladín de la independencia de la justicia"
Al ministro del
Interior le ha fallado la memoria este jueves cuando se ha atrevido a decir que
quienes critican al juez Garzón, en relación con la imputación a los tres
peritos en el caso del acido bórico, no entienden la
"independencia de los jueces". Pero la hemeroteca es demoledora con Rubalcaba. Como muestra, lo que dijo el 18 de mayo de
1996 en "Los Desayunos" de Radio Nacional: "El juez
Garzón no es el paladín de la independencia de la justicia que todos
predicamos" ni es "el mejor juez" para el caso GAL.
Aquella mañana
de mayo de hace ya más de una década, Rubalcaba se
despachó a gusto contra el juez Garzón. Dijo que no podía ser "del todo
neutral respecto a quienes juzga, pues ha colaborado con ellos en el
Ministerio del Interior". No se quedó ahí Rubalcaba
que llegó a insinuar que otro juez de la Audiencia Nacional, Gómez de Liaño,
rechazaba una recusación de Rafael Vera contra Garzón, porque ambos magistrados
eran amigos. Rubalcaba dijo que había visto muchas
veces en los medios la fotografía de Garzón y Liaño "yendo a tomar café
juntos".
Pero no fue la
única vez que se le calentó la boca hablando de Garzón. El 12 de septiembre
de 1996 dijo en "Radio Voz" que Baltasar Garzón "tiene un
mono tremendo de Parlamento, prensa y medios de comunicación". Rubalcaba consideró que un auto judicial emitido por el
magistrado de la Audiencia Nacional el día anterior en el que criticaba la
decisión del Ejecutivo de no desclasificar los papeles del CESID, es más una
contestación política que un auto judicial. "El juez Garzón ha decidido
sumarse a la técnica de la carta abierta para hablar con el Gobierno; él lo
llama auto, claro. Hay una nueva forma de hacer política. El auto es
eminentemente político, podría ser la réplica parlamentaria si no hubiera
abandonado la política", agregó el hoy ministro del Interior y
entonces portavoz del PSOE.
El 19 de
noviembre de 1999, en
declaraciones a la prensa recogidas por la agencia Efe, Rubalcaba valoraba la petición de Garzón al Tribunal
Supremo para ver si podía imputar a Felipe González en el "caso Oñaederra". Después de decir que los dirigentes del PP
habían "anunciado" que su estrategia era "mirar hacia atrás con
ira, mirar al pasado con rencor", Rubalcaba
añadía que "no somos tan ingenuos como para pensar que estas cosas suceden
por casualidad", en referencia a la petición de Garzón.
El 30 de julio
de 1995, Rubalcaba, que era por aquel entonces portavoz del último
gobierno de la era felipista, decía, en declaraciones
a Efe, que el gobierno estaba tranquilo porque "la opinión que
el juez Garzón ha trasladado al Supremo" se basaba exclusivamente en
declaraciones falsas y "nadie podrá probar nunca una mentira". Rubalcaba señaló que el juez Garzón había dado
verosimilitud a unas declaraciones, las de ex dirigente socialista Ricardo García
Damborenea, que eran "absolutamente
falsas". "Es evidente –precisó el ministro– que la verdad no puede
venir de quien todos los españoles saben que ha mentido" y al "señor Damborenea sólo le puede creer quien quiere creerle a
ciegas". Rubalcaba concluía señalando que
"es exclusivamente una opinión jurídica del juez Garzón de la que, por
cierto, me he enterado a través de los medios de comunicación".