LAMENTABLE CORONA AMBIGUA 

 

Y el Rey rompe su inmutable silencio sobre el sistema en España justo o únicamente cuando los antisistemas, después de hacer y deshacer impunemente en estos cuatro años, apuntan ahora a su corona como el trofeo más preciado de su causa republicana y guerracivilista.

 

 

 

Mientras los antisistemas resucitados literalmente por el PSOE apuntaban a las instituciones y a la mismísima constitución en su histórica procura de imponer el republicanismo socialista, el Rey de España, símbolo del sistema en nuestro país, callaba inexplicablemente; pero ahora que los primeros, sin límites para el odio y para el fanatismo, apuntan a su corona, éste habla hasta por los codos en defensa de todo cuanto hemos construido en estos 30 años, y que ahora, por las arremetidas de unos y por la cobardía de otros, se nos va de las manos. Y es que en ésta, como en cualquier guerra, muchísimo más aún en esta histórica guerra interminable que nos arrastra, no hay términos medios. No se puede estar con unos y con otros; ni siquiera se le puede hacer guiños políticos a unos y otros. O se es demócrata o se es totalitario, o se está con unos o con otros, o se está y por tanto se hace a favor de ESPAÑA, o se está y se hace en pos de su destrucción. Pues bien, no hay mal que por bien no venga. Ya es hora de que La Corona deje de ser un símbolo inerte y ambiguo y ejerza con mano firme, la función reguladora que le confiere la constitución y comience la limpieza de España, comenzando obviamente por La Moncloa, de radicales antisistemas incompatibles con la libertad y con los derechos de las bases.

 

Sabemos que es demasiado pedir; pero lo importante aquí es decirlo y que usted reflexione y concluya al respecto.