La Cúpula de Barceló se cae. Sí, han leído bien. Esa cúpula por la que Zapatero pagó 20 millones de euros, naturalmente del bolsillo del contribuyente español, se está cayendo a pedazos, y lo hace como literal analogía de la farsa insostenible que representan las izquierdas que la auspician; sí, esas que mediatizan la ONU de los pies a la cabeza, para llenarse la boca bajo este gotelé descomunal del “artista” Miguel Barceló, diciendo que ellos luchan y representan la solución del hambre en el mundo, mientras son incapaces de destinar siquiera medio millón a paliarla. Es el negocio de la izquierda. Es la ideología destinada a confundir a esos pueblos víctimas de sus dictaduras; por que de eso se trata al fin y al cabo, de lograr un tipo de poder que sea aceptado con fervor y fanatismo por quien lo sostiene, inoculando en él, constantemente, la idea de que la causa de todos sus males es precisamente ese sistema que representaría toda la solución a éstos; una solución que, por la libertad que confiere al hombre de la base social, se convierte en el principal impedimento de la pretensión histórica de la izquierda, toda ella la misma en cualquier lugar y tiempo, de instaurar sobre éste un sistema de poder inamovible, incuestionable y eterno, en pos del cual la izquierda siempre se afana en descarrilar el curso de la evolución natural de las sociedades. Por eso Zp ha encargado esta cúpula de la propaganda ideológica y la desvergüenza, para expeler a su amparo ese discurso ultra demagógico con que se autodefinen como “el bien absoluto,” mientras apoyan y dan cobertura de todo tipo a todas esa dictaduras, a todos esos regímenes totalitarios que son la única causa de todas las miserias en el mundo, tanto políticas, económicas, físicas y morales. Y si no, pregúntense porqué Zapatero destina 300 millones de euros a la dictadura de Hugo Chávez, y es incapaz de enviar un barco con alimentos a Somalia; sino pregúntense porque este año ha destinado más de 500 millones en la dictadura sanguinaria de Fidel Castro, y es incapaz de destinar 100.000 euros en alimentos para el congo; sino pregúntense porqué se gasta 20 millones en una cúpula horrorosa e insostenible y no destina ni uno sólo de ellos a paliar, lo que paliaría con creses, justamente esas penalidades que tanto denuncia bajo ella. De seguro obtendrán la respuesta concluyente de que él, zp, como parte y exponente de las izquierdas internacionales, es precisamente el problema, la única causa de todos esos padecimientos que tan hipócrita y mezquinamente denuncia, utiliza y genera para afianzarse en la inoculada mente de los pueblos como la única moral del poder posible. De seso simple y llanamente se trata, y el que diga que no, es porque por una u otra razón, vive de esta descomunal farsa que representa, sin dudas, la cúpula de Barceló.