UNA MENTIRA ORIENTADA DESDE LA HABANA.

 

         Es toda una treta, un embuste, toda una maniobra que esconde un propósito muy perverso, las recientes declaraciones del dictador Hugo Chávez respecto a la comisión inminente de un atentado contra su vida en la ya más que desprestigiada cumbre del “por qué no te callas.” Créanos; no existe peligro alguno sobre la más que miserable existencia de este aprendiz de dictador, adlátere de Fidel Castro. Luego la razón del anuncio de semejante mentira, orquestada desde La Habana pues el impositor de Venezuela no hace absolutamente nada fuera del guión que establece el plan castrista para la América, es la creación artificial y falsa de una supuesta “ofensiva enemiga” contra la definición del bien extremo con que se conceptualizan a sí mismo en su propaganda política todos estos dictadores. En este caso, tales “enemigos” pretenderán acabar con la nueva Venezuela “sana e inmaculada,” para entregarla nuevamente a las “garras del corrupto imperialismo yanqui” y un largo etcétera por el estilo. Con ello, quedará justificado coyunturalmente el próximo paso de este títere de Castro, de proclamar oficialmente el fin del sistema constitucional en Venezuela y por tanto la abolición absoluta de cualquier tipo de elecciones presidenciales como la “única vía posible para defenderse de los enemigos del pueblo Venezolano.” Entonces se proclamará, utilizando el desbordamiento emocional falsamente provocado en la población desinformada que lo sigue en Venezuela, como “El Comandante en Jefe de la Revolución Bolivariana,” tras lo cual, en su momento y para seguir adelantándonos en el tiempo, vendrá la inevitable proclamación oficial del carácter comunista de esa “revolución.” Vivir para ver.