POR EL MARINERO NO, POR EL GUARDIA CIVIL SÍ.

 

 

La guardia civil da la orden de suspender un operativo de búsqueda, que ella misma estaba llevando acabo, de un marinero desaparecido en aguas de la ría Ferrolana. La razón esgrimida para ello por la benemérita, era la falta de visibilidad por la eminente caída de la noche. Pero entonces un golpe de mar volcó una embarcación neumática con la que una pareja de agentes formaban parte del referenciado rastreo y uno de ellos terminó desapareciendo igualmente, ante la ineficacia manifiesta del ya más que conflictivo helicóptero de rescate. ¡ Ay, cómo suele cambiar el cuento al tratarse del sistema aplicado en países latinos. ! Entonces las razones que antes tenían para suspender, se transformaron en todo lo contrario de la noche a la mañana o como si la inminente noche se hubiera transformado de repente en la más clara mañana; porque justo a partir de este momento, el mencionado operativo de la guardia civil duró justamente toda la noche, literalmente hablando, y parte de la mañana siguiente en que finalmente encontraron lo que buscaban, naturalmente, al guardia civil, pues en ningún momento nadie se volvió a acordar del marinero desaparecido, cuyo destino fue encomendado estrictamente a las cuentas de Dios no sólo sobre su alma, sino sobre su cuerpo abandonado a la deriva.

 

JUZGUEN VOSOTROS MISMOS