TENDENCIAS RADICALMENTE INCOMPATIBLES CON LA PRESIDENCIA DE UN ESTADO DE DERECHO.

 

Un islamista o un pro-islamismo no puede ser presidente de un país occidental que aplique como forma de existencia y de comprensión del mundo, el sistema de derecho socio individual. No lo puede ser en lo absoluto y más aún, si este país es la locomotora de ese sistema; ese ejemplo de libertad que tanto odia y al que tan fanáticamente intentan destruir a toda costa, todas y cada una de las dictaduras de ideología musulmana en el mundo. Razones como ésta hay muchas; pero la fundamental estriba en que el sistema de derecho no puede aceptar, en ningún término, a ningún sistema de poder impositivo en el mundo, como lo es excepcionalmente el Islam. Una dictadura que se asienta sobre el fanatismo ideológico, la intransigencia, la desinformación y el más abominable sometimiento de los pueblos sobre los que se erige como sistema eterno e incuestionable. Por otra parte y como otra razón no menos importante, tenemos el hecho manifiesto e imprescindible para el mero sostenimiento de las dictaduras, valga la redundancia, islámicas, de que todo el universo moral y físico del musulmán, entiéndase por esto el credo imprescindible para que un individuo adopte una obediencia incondicional y fanática al poder absoluto de la ideología islámica, es, tiene que ser absolutamente incompartible con cualquier manifestación individual de libertad, por cuanto el Islam, como cualquiera de las dictaduras ideológicas de la historia, nenecita de la aniquilación de toda manifestación individual del hombre a someter para lograr una masa ciertamente sometible. Ello, simplemente, va en contra de la moral más elemental sobre la que se asientan las constituciones, las estructuras y las leyes de los estados occidentales. Ello, simplemente, es la causa, la cuenta pendiente y primera que tienen estos estados libres para practicar, de una vez, su responsabilidad en la globalización del sistema, en esa globalización de la libertad por la que tanto claman esos pueblos oprimidos.