Estimadísimo lector:
Hemos vuelto de nuestras vacaciones, como referimos en nuestra nota anterior, reconfortablemente descansados y con renovadas ansias de continuar nuestro proyecto. Si en el receso del trabajo entre un día ordinario y otro, se nota la recuperación de la mente y del cuerpo, es excepcionalmente reconfortante la recuperación de ambas cosas tras un largo período de descanso. Desde luego, hay muchas personas cuya obsesión con los problemas que la acosan determinan su perenne tensión psicológica, creándole un cuadro psicológico que va desde la depresión hasta la transmisión disocial de una conducta desencajada y hostil con todo su entorno, afectando, desgraciadamente a su entorno emocional y filial, que es el que más debemos proteger de nuestros problemas y conflictos de origen socio laboral, siendo similar el proceso en la labor política y de oposición.
El distanciamiento de los problemas para despojarnos de un estado emocional caótico y comprender consciente y metódicamente todo cuanto debemos hacer para solucionarlos, es una virtud psicológica que está al alcance de todos. Sólo se necesita paciencia y entrenamiento de la mente.
Sólo debes pensar que en los momentos de receso de una actividad o de una determinada situación hostil, aquel que entra en conflicto contigo, o que hace conscientemente en tu detrimento, también descansa y te ignora, e incluso muchas veces hasta ignora tu existencia y tu agobio.
Así pues, aprende a recesar, a disfrutar de las cosas buenas que acompañan tu existencia tanto da si perenne, sólidas, efímeras o circunstanciales. Descansa, renueva la visión de las cosas, que es donde se esconden las soluciones y regresa fuerte e intrépido. Verás, como aquello que parecía el fin del mundo, de pronto se deshace ante tus pasos y aparecen otras puertas insospechadas por las que puedes aventurarte.
Esperamos muy sinceramente que tras tus vacaciones, tu vida tenga sobrados motivos para ser feliz.
Muy atentamente te saluda:
LaCubaHispana.