CASTRO NO ES UN POLÍTICO, NI MENOS AÚN UN IDEÓLOGO, FILOSOFALMENTE HABLANDO. CASTRO ES SIMPLE Y LLANAMENTE UN IMPOSITOR; ACÉRRIMO, INCOMPARABLE, PERO A FIN DE CUENTAS VULGAR Y SIMPLEMENTE UN IMPOSITOR. ESE ES TODO EL CONCEPTO QUE TENEMOS QUE TENER DE ÉL. LO DEMÁS ES OTORGARLE EXCEPCIONALIDADES QUE, POR MALAS QUE SEAN, TERMINAN ENCUMBRANDO A SU MISERABLE DELICTIVA Y CRIMINAL PERSONA. POR TANTO CASTRO ES, SIMPLEMENTE UN IMPOSITOR, UN FRAUDE POLÍTICO.
… y ya estamos en lo mismo: todos pendientes de cuanto diga o haga el castrismo, ahora ante el “retiro,” a la sombra de su nuevo y perenne despacho de hospital, de su macabro creador, el tirano entre tiranos. Ahora, como siempre, todos a decir, a posicionarse en una especie de limbo amnésico sobre todo cuanto ha ocurrido en estos 50 años, en una especia de “perdones” y “borrones de cuentas” que facilita o pone en bandeja al perenne tirano su propósito obsesivo de trascender a la historia con la propaganda que él ha inventado para definirse en ella. Tan sólo un gesto de este monstruo incomparable y todos: oposición, exilio y gobiernos del mundo, a manifestarse con imbecilidad manifiesta ante la eterna promesa que embeleza a los tontos, ante el señuelo de una libertad que cuelga como la zanahoria ante los ojos de un burro, para que todo cuanto precisamente diga y sobre todo haga el mundo, sea siempre conveniente a los malvados de siempre, a los culpables de semejante holocausto sobre el pueblo de Cuba. Pues no, no debemos, no podemos olvidar nunca jamás, las consecuencias que ha tenido el castrismo, sobre un pueblo que ya no volverá a ser el mismo nunca jamás. Y créanme que no lo volverá a ser nunca. Estamos ante el mismo caso, analógicamente hablando, de la mujer violada, torturada y asesinada cuya familia existirá perennemente en torno a este hecho incomparablemente traumático. Ello es lo que representa y consecuencia la dictadura de Castro sobre Cuba y el único modo de abortar semejante negro e incierto futuro de odio, de división y de regresión es siendo literalmente tajante en las soluciones contra el castrismo, tal y como lo requiere la terapia psicológica de tan desecha y confundida familia. El único camino de libertad veraz y por tanto de terapia sociológica para la curación total de la mente histórica cubana pasa por el procesamiento real y contundente del castrismo con nombres y apellidos, caso a caso, hecho a hecho. No se trata de emitir genéricamente una sentencia política, pues el castrismo hace mucho que nada tiene que ver con la política. Se trata de que su condición de criminales y asesinos confesos, corregida y sentenciada mediante la justicia penal, sea la que defina en la historia cualquier pretensión de contemplación política sobre ellos. Por tanto, todos ellos deben, tienen que ser procesados por sus crímenes, por todos sus crímenes y por todos y cada uno de sus delitos. Es condición moral indispensable e irrenunciable que ha de hacerse no sólo ante el pueblo de Cuba, sino ante el mundo entero, el cual también tiene mucha MEA culpa que purgar en este proceso. Todos, sin excepción, tienen que sentarse en el banquillo por la estricta y elemental sanidad psicológica del pueblo de Cuba y por cercenar, generacionalmente, la propagación de semejante maleficio. Todos tienen que sentarse en el banquillo de la justicia incluso y, a la vista de los hechos, sobre todo aquellos que ya se han ido al más allá. Tenemos la obligación de traerlos de vuelta y procesarlos, para que su otrora muerte encumbrada por la propaganda embustera quede finalmente definida en la historia mediante la descarnada realidad de lo que simple y llanamente son, a tenor estricto de los hechos y de sus pruebas presentadas en juicio: asesinos, impositores y fraudulentos políticos. Entonces y sólo entonces, podremos hablar, entre cubanos, de libertad, de libertades y de modelos de sociedad de derecho. Entonces y sólo entonces podremos emprender un camino cierto de reconstrucción.
RECUERDEN:
CASTRO NO ES UN POLÍTICO, NI MENOS AÚN UN IDEÓLOGO, FILOSOFALMENTE HABLANDO. CASTRO ES SIMPLE Y LLANAMENTE UN IMPOSITOR; ACÉRRIMO, INCOMPARABLE, PERO A FIN DE CUENTAS VULGAR Y SIMPLEMENTE UN IMPOSITOR. ESE ES TODO EL CONCEPTO QUE TENEMOS QUE TENER DE ÉL. LO DEMÁS ES OTORGARLE EXCEPCIONALIDADES QUE, POR MALAS QUE SEAN, TERMINAN ENCUMBRANDO A SU MISERABLE DELICTIVA Y CRIMINAL PERSONA. POR TANTO CASTRO ES, SIMPLEMENTE UN IMPOSITOR, UN FRAUDE POLÍTICO.
SEÑALAMIENTO:
LA RECONSTRUCCIÓN DE CUBA SÓLO ES POSIBLE SIN EL CASTRISMO. CUALQUIER ATISBO DE ÉL, EN EL PROCESO DE CURACIÓN SERÁ LO MISMO QUE DEJAR UNA CÉLULA CANCERÍGENA EN UN CUERPO RECIÉN CURADO DE METÁSTASIS. EN ELLO NO HAY TÉRMINOS MEDIOS: O TE CURAS TOTALMENTE, O CUALQUIER RESTO VOLVERÁ A GANGRENAR LA EXISTENCIA, COMPROMETIENDO SIEMPRE LA VIDA. ES ABSOLUTAMENTE IMPOSIBLE LIMPIAR Y REFORMAR LA CASA CON LA NECESIDAD VITAL DE COMENZAR UNA NUEVA VIDA DEJANDO EN ELLA QUE MOREN A SUS ANCHAS ESOS LETALES FANTASMAS QUE CON SU OTRORA EXISTENCIA FÍSICA LA ARRUINARON COMPLETAMENTE. SI NO SE LIMPIE LA CASA RADICALMENTE DE ELLOS, SIN DUDAS DE NINGÚN GÉNERO LA VOLVERÁN A ARRUINAR PORQUE SIMPLE Y LLANAMENTE, SU MERA EXISTENCIA FÍSICA O LÍMBICA, DEPENDE EXCLUSIVAMENTE DE QUE LA VILIPENDIADA Y TEMEROSA FAMILIA QUE LA HABIDA HABLEN SIEMPRE DE ELLOS Y CONDICIONES T5ODO EN SU VIDA A ELLOS. PORQUE SIMPLE Y LLANAMENTE, CUALQUIER EMANCIPACIÓN DE ESTA DESAGUISADA FAMILIA CUBANA TERMINARÍA BORRANDO A ESTOS FANTASMAS HASTA DE SU RECUERDO Y ELLO SERÍA COMO NO HABER EXISTIDO Y ELLO, ESOS FANTASMAS NO LO PUEDEN PERMITIR, NO LO VAN A PERMITIR.
QUE NADIE LO DUDE EN LO MÁS MÍNIMO, LA VERDADERA GUERRA DEL PUEBLO DE CUBA CONTRA EL CASTRISMO, COMENZARÁ TRAS LA CAÍDA DE ÉSTE.