¿NO QUIERES CALDO,?... ¡TRES TAZAS.!

 

         Zapatero ha mentido a los españoles; ha especulado con fondos públicos; ha intervenido la economía; ha hipotecado la justicia; ha otorgado a los nacionalistas el desmembramiento de España; ha incurrido en delitos de tipo penal y constitucional; ha reactivado política y operativamente a la ETA, cuando ésta ya era prácticamente historia en 2004; ha negociado con ésta pese a los atentados y a los asesinatos cometidos en esta legislatura y ha dicho solemnemente a los españoles que no lo hacia mientras lo hacía más que nunca. A Zapatero le han sorprendido pública e infragantemente reconociendo que manipula, que se burla y que miente deliberadamente a la sociedad; ha estado fanáticamente al lado de los asesinos de los pueblos sumándose a la guerra de sistema que éstos le hacen a occidente; ha penetrado y condicionado el funcionamiento de todas las instituciones del estado de la manera más abiertamente partidista, y aún así, ha ganado las elecciones. Ello tiene una sola lectura, un solo porqué, y es que aún en esta  España de hoy, hay una parte determinante del electorado, venida por un lado de las grandes intenciones marxistas en su historia y por otro, de la  fabricación de semejante doctrina en las mentes jóvenes, que no votan por ningunos de los conceptos ni por ninguno de los motivos por los que se debería votar en un sistema de derecho, sino que lo hacen simple y llanamente en función de esa doctrina del odio y de la imposición que acepta y justifica todo cuanto haya hecho inmoral y delictivamente Zapatero, o quien sea que circunstancialmente tengan al mando. Da perfectamente igual, incluso y por citar el ejemplo de mayor gravedad, si se descubriera que el PSOE estuvo implicado, de una u otra manera, en los atentados de Madrid. Da exactamente igual si ahora mismo sale a esa plataforma vocera de partido en que ha convertido los entes de comunicación públicos y declara abierta y recalcadamente que quiere acabar con España y que pretende cambiar el molesto y siempre saboteado sistema de derecho por ese perseguido sistema republicano ( entiéndase esa reivindicación histórica del otrora sistema de república totalitario y marxista que intentaron frustradamente en la guerra civil y que precisamente es la causa actual de la inestabilidad del sistema de derecho en España. ) En fin, da literalmente igual que diga lo que diga y que haga lo que haga. Su electorado le votará siempre, pues su fanatismo no sólo justifica sino que reivindica la aplicación de tales métodos en pos de tales objetivos.  Lo único que le impide llevarlos sin más a la práctica y conseguirlos fulminantemente es esa otra parte del electorado, en realidad mayoritaria dado que no proviene de otros partidos como en el caso del PSOE, que mantiene frente a ellos en las instituciones del estado al único partido liberal, pro sistema y verdaderamente democrático que hay en este beligerante panorama guerracivilista con que la izquierda lastra e impide a España su camino hacia el desarrollo de la libertad.  

 

Se acercan nuevamente las mismas tinieblas que siempre han engullido a España, apartándola intencionadamente del camino que debe seguir el mundo en la globalización del sistema de derecho. Son, precisamente, las sombras de los enemigos de siempre que no se detendrán jamás hasta ver cumplidos sus sueños, hasta haber suplantado el sistema de derecho socioindividual por el sistema de poder totalitario, incuestionable e inamovible que carga y destruye a todo aquello y a todo aquel que se les enfrente.  La curación a este mal de males que padece el sistema actual en el mundo y muy particularmente el de España, no está en manos del propio sistema ya que está en literal desventaja en cuanto a la efectividad de los métodos con que uno y otro se enfrentan. La única curación posible está en la erradicación mediante la exclusión absoluta de tales prácticas parasitarias. No hay otro camino. Mientras no se aplique esto, será imposible cualquier evolución hacia la libertad por la mera incompatibilidad absoluta de los mencionados objetivos de poder de los primeros con cualquier forma de libertad y de independencia de personas y grupos en la sociedad sobre la cual pretenden eternizarse.

 

Si ya de por sí la evolución del sistema de derecho es forzosamente milenaria por imperativo del conflicto natural hombre grupo en la sociedad, ya que decir con este lastre de objetivos de imposición inexplicablemente tolerados por el sistema actual.