José Blanco, el número dos del PSOE, arremete contra las víctimas del castrismo, negando la represión en Cuba.

 

Observen detenidamente esta foto y entiendan a cabalidad lo que significa.

Tras esto, está el hecho más que probado en la reciente historia de Cuba y de España, de que el PSOE apoya incondicionalmente a la dictadura Castrista y desprecia rotundamente cualquier manifestación libertaria al respecto. La razón está en el histórico hermanamiento ideológico que proviene de la mismísima fundación del PSOE el cuál fundamentalmente, desde la llamada etapa de transición, añoró más que nunca en la revolución de Castro, ese modelo de poder o esa calidad del poder soñado, perseguido infructuosamente desde su constitución, perseguido en la provocada guerra civil y luego en la negativa a la apertura del régimen constitucional en España tras la muerte de Franco. Dicho de otro modo, lo que explica tal apoyo incondicional es que el PSOE es ese partido frustrado, creado para instaurar el régimen comunista en España, que la historia lo ha llevado a la deriva ubicándolo actualmente en un sistema donde se halla literalmente entre la espada y la pared, en un sistema al que aún pretende transformar en aras de los objetivos de siempre, en aras del mismísimo modelo castrista.  

A José Blanco, que está de visita en Cuba, le irrita que se hable de la represión en la isla. En su blog se refiere al asunto despectivamente como "el monotema". A este socialista de pro le parece mucho más importante hablar de los negocios de los empresarios españoles en la isla que los derechos humanos. Negocios cuya importancia final no es en lo absoluto la gestión económica en favor de España, sino la mera cobertura económica a favor del régimen de La Habana. Simple y llanamente de eso se trata.

Blanco: "Se van a enterar ustedes de quién soy yo"  No, no se lo dice a la dictadura desde luego, de la cuál este individuo corrupto hasta las cejas es un aliado incondicional. Se lo dice a un grupo de vecinos de la Isla de Arousa, en Vigo, España, que afectados por la ley de costas que promulga el mismo PSOE, le han denunciado por ser el primero y lógicamente el único que la incumple impunemente. No se puede evitar. Es naturaleza innata en todos ellos, pues son, astillas de un mismo palo. Por eso y sólo por eso es que viaja a Cuba.

(Libertad Digital) El vicesecretario general del PSOE está de visita en Cuba, donde se reunirá con dirigentes del Partido Comunista, único partido legal que controla el régimen criminal de los hermanos Castro. Pero a José Blanco lo le gusta que se hable de la brutal represión de la dictadura.

 

En la última entrada de su blog, titulada Cuba es mucho mas (sic), desprecia este asunto al que llama el "montema" y lamenta que las relaciones con el régimen criminal se vean perjudicadas cuando "empiezan a entrar en juego algunos apriorismos que no deberían influir en las relaciones comerciales". Sí, a Blanco le molesta que la defensa de los derechas humanos interfiera en la cuenta de resultados de las empresas que hacen negocios en Cuba, y sobre todo en las cuentas económicas, mediáticas y de imagen a favor del régimen.

 

Según cuenta, en el blog –que según él mismo dice lo siguen "gente inteligente, preparada y sobre todo sensible"( y esto lo dice, con el perdón de los gallegos, un gallego rematadamente bruto que no hace ningún honor a su pueblo.) – el miércoles por la noche participó en "una multitudinaria cena que anualmente organiza la Asociación de Empresarios Españoles en Cuba". "El esfuerzo inversor de estos españoles se ha hecho, según confiesan con tristeza estos empresarios, 'jugándose su dinero, sin respaldo de nadie' porque parece que está mal visto que apoyemos el desarrollo de empresas de nuestro país aquí en la isla", dice Blanco. Y justamente, esta es una de las pruebas de cuanto decimos. El PSOE  no se persona ente el régimen como defensor de las empresas españolas que allí invierten, sino que deja a éstas al libre albedrío de las especulaciones del régimen, el cuál se sirve de ellas a todo su antojo, con el conocimiento y el beneplácito del actual “gobierno” de España. ES uno de .los tantos modos subrepticios que tiene la izquierda española de financiar al régimen de la Habana.

 

Por otra parte, señalamos que todas estas empresas españolas, sin excepción alguna, son muy conscientes de que están negociando con un régimen, son muy conscientes de que gozan de una situación de prioridad o de excepcionalidad al no tener ninguna clase de competencia propia de un mercado normal, y muy sobre todo son muy consciente que su actividad sirve para mantener a una dictadura criminal sobre un pueblo indefenso. Que tomen buena nota de que la verdadera oposición cubana es plenamente consciente de ello. 

 

El número dos del PSOE añade que "Cuba es el tercer cliente de España en América Latina, tras México y Brasil y por encima de países como Argentina o Venezuela, algo que poca gente sabe porque parece que de Cuba sólo hablamos del monotema que oculta otras realidades muy importantes y de las que no nos llega información".

 

Lo dice además con visibles ganas de decir de que en Cuba no hay represión alguna, y que si la hay, es porque quien la recibe la merece sobradamente. A fe nuestra que este deplorable personaje es así.

 

Blanco explica, muchos empresarios "insisten en que tienen inversiones en muchas partes del mundo sin que a nadie le moleste y con respaldo oficial" de España, pero que, "en cuanto se habla de Cuba, empiezan a entrar en juego algunos apriorismos que no deberían influir en las relaciones comerciales" pero que han convertido Cuba en "una excepción que no entienden los que se juegan aquí su dinero". Ven, justo lo que señalamos en el párrafo tercero de este artículo. El objetivo común y prioritario, es la financiación del régimen. Es la manera  grotescamente encubierta que tiene el PSOE de hacerlo, y el castrismo lo sabe perfectamente porque además lo trata expresamente con este partido. Entre otras muchas cosas, todas siempre favorables al régimen, es que este cómplice de la tiranía, José Blanco, está en La habana, para garantizar esta vía de financiación de la dictadura de Fidel Castro. Ni más ni menos.  

 

No faltan las referencias al triunfo de Barack Obama. Según Blanco, en Cuba "también hay mucha expectación con Obama. Yo diría que hay incluso más, aunque nadie quiera decirlo en voz alta. Si el planeta está pendiente del futuro presidente de los EEUU, esta zona del mundo lo está especialmente. Por razones que a nadie se le escapan y que tampoco quiero que sean objeto de este comentario". Se refiere más que nada a la infame cobertura propagandística que el PSOE hace de la gran mentira castrista de confundir bloqueo con embargo y de echarle a este último la culpa de todos los males de Cuba. Esto daría simplemente risa, si no hubiese tras estas declaraciones la intención de confundir a la opinión pública sobre nuestra cruda realidad, sobre esas verdades que gritamos incesantemente sin que ninguno de los políticos del mundo que tratan diplomáticamente con el régimen, nos escuche. Por el momento, recuerden que también Barack Obama ha obviado completamente a ese Zapatero valedor de los antisistemas en el mundo, y es del todo seguro que continuará con el derecho de Norteamérica de no tener relaciones diplomáticas con Cuba, por tratarse de un régimen terrorista que llegó al poder por estas prácticas, que ha obrado siempre y desde entonces en perjuicio del sistema de derecho. Sí, se refiere a esa lógica y natural ruptura de relaciones de un país con otro, a lo cual la citada propaganda del régimen le llama con toda la malicia desinformativa del mundo: “bloqueo imperialista.”  

 

Recuerden siempre este nombre: José Blanco. Miren bien su foto.

Es uno de los tristes personajes, un vividor y corrupto hasta las cejas, que apoya y hace posible la continuidad de la dictadura en Cuba.