Canciller venezolano lanza críticas al Proyecto Varela

 El Nuevo Herald

MADRID.

Flanqueado por su homólogo español, Miguel Ángel Moratinos, el canciller venezolano Nicolás Maduro calificó ayer de ''poca credibilidad'' y ''poco prestigio'' a los promotores del llamado Proyecto Varela, una iniciativa impulsada por el opositor cubano Oswaldo Payá para lograr una apertura democrática en Cuba. Lógicamente, no dirá otra cosa un esbirro de una dictadura vinculada literalmente al castrismo.

En rueda de prensa junto a Moratinos, el canciller de Venezuela afirmó que no conocía el anuncio realizado por un grupo de opositores cubanos sobre el relanzamiento de ese proyecto, presentado hace cinco años y que consiguió el respaldo de 25,000 firmas.

La gente que apoya la iniciativa de Payá --que busca un referéndum para aperturas políticas en la isla y que plantea modificaciones legales y la apertura de espacios de participación ciudadana-- no tiene credibilidad ni prestigio ''dentro de Cuba, dentro de su pueblo, ni en América Latina'', indicó Maduro, delatándole claramente, el seguimiento del manual propagandístico de la dictadura cubana, aplicado incluso hasta en las formas, en esa Venezuela cubanizada.

''No son tomados en serio en la región'', según el ministro venezolano, quien agregó que ``no merece mayor respuesta ese tipo de conducta''. Reparen en la definición empleando el término “conducta,” innata en los improperios con que el castrismo trata o relaciona constantemente a la oposición con la delincuencia común. Esta es una gastadísima técnica de desinformación y propaganda.

Lo que está claro, insistió, es que no cuentan con ningún respeto en toda la región. (Obviamente expresado, ya que sucede justamente todo lo contrario.)

El ministro español, a su lado, dijo que tampoco conocía el anuncio del relanzamiento del Proyecto Varela y recordó que el gobierno de España mantiene su posición de ''seguir trabajando, a través del diálogo, con las autoridades cubanas'' con espíritu constructivo. ( Lo que significa, en el habitual lenguaje más o menos divagante de la izquierda española; pero claramente revelador de sus verdaderas intenciones, que seguirán como hasta ahora apoyando al castrismo, tanto con la profusa cobertura política y mediática que ha terminado por abrirles las puertas de Europa, como con la aportación logística y económica directa que desde el 14 de marzo de 2004, el PSOE le da incondicionalmente al castrismo a costa del bolsillo de todos los españoles, en contra de la voluntad de éstos e ignorando, como siempre ha hecho, el sufrimiento del pueblo de Cuba, al que relaciona falsamente en su propaganda con los apoyos a Castro. Ello y no otra cosa, es el único acometido del “ministro de exteriores” de Zapatero, respecto a Cuba y respecto a toda la América Latina, en la que brindan similar apoyo a todos los regímenes marxistas que en ella ha logrado encajar el “plan América” de la inteligencia del régimen de la habana. Ellos son, por tanto, unos aliados, una herramienta, unos cómplices de la perpetuación del castrismo en Cuba y de su expansión impositiva e impune por toda la América. Esa y ninguna otra, es la actual política exterior del actual “gobierno” de España para la región, ya que, a fin de cuentas ellos son, ideológicamente, astillas de un mismo palo. )

Es el enfoque, dijo Moratinos, que aprobó recientemente la Unión Europea (UE) y que ya comenzó a aplicar. “Enfoque” que sería diametralmente opuesto, y favores al régimen que seguirían siendo ahora sanciones contundentes contra él, de no haber mediado el propio Moratinos por orden de su jefe ZP, ante Europa. Recordar la ofensiva política sin precedente del gobierno de Zp en 2007, a favor del régimen de Castro, con la oposición de Polonia; recordad.  )

De hecho, el comisario europeo de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel, terminó ayer una visita de tres días a La Habana. Reparen en el apellido del cargo y en el único propósito de semejante visita: un comisario de desarrollo y ayuda; o sea, el que va a determinar lo que le la UE, por mediación del gobierno de España, le va a regalar a Castro para que continúe su dictadura. Reparen en que, si se trata tan sólo de ayudar al pueblo de Cuba por los desastres, como coyunturalmente propagandiza el PSOE, bien que podrían hacerlo a través de infinidad de ONG,  o de la Cruz Roja Internacional, o incluso con una comisión propia de la UE, que lleve la ayuda y la reparta directamente al pueblo. Pero no, el castrismo niega tajantemente todas estas vías porque sin más, lo obvia y lo evidencia, suponiendo claramente su final. Por tanto, esa “ayuda,” que por demás se viene dando desde muchos años antes y completamente al margen de los “desastres naturales” y de los no naturales también, el castrismo y el PSOE obligan a entregarla con la mediación de Castro. De esta forma, se refuerza políticamente a la dictadura ante el mundo y la tan cacareada “ayuda” no llega en modo alguno al pueblo, como siempre ha sido el caso. En fin, el mismo cuento de siempre, por el cual simple y llanamente continúa existiendo el castrismo en Cuba y continúa sufriendo, sin límites ni final, el pueblo confinado e impotente. Recordarlo siempre. No olvidarlo jamás.

Los opositores cubanos que anunciaron el relanzamiento del Proyecto Varela cuestionaron la efectividad real de ese acuerdo de cooperación. Durante el gobierno de José María Aznar (1996-2004), España manifestó una posición de respaldo hacia la oposición política cubana, entonces. Ahora, con el gobierno del PSOE, no sólo la ignora; sino que literalmente actúa en su contra.