Atentado incomparablemente cobarde y criminal de ETA, que nunca dejará de asombrarnos en estos términos.

ETA coloca una poderosísima bomba, al pié de un edificio ocupado por familiares inocentes e indefensos de Guardia Civiles.
No existirá jamás término alguno con qué definir semejante bajeza, semejante vileza.
La cobardía sin límites y los actos de la más extrema traición han sido siempre la naturaleza definitoria de todos los grupos terroristas que, en este momento de la historia, se definen ligados indisolublemente a las ideologías de izquierdas.
Han explotado un coche bomba sin avisar, intentando infringir el mayor daño posible, que no se produjo gracias a Dios y muy sobretodo a la inexperiencia de los asesinos.
En el edificio habían más de 60 personas, muchos de ellos niños, de los cuales diez quedaron gravemente heridos.
Señalamos desde aquí lo de siempre: ETA se hace llamar “Político- Militar;” pero ni el sistema los trata jurídicamente como tales, con todas las consecuencia que ello conllevaría, ni los primeros han cometido jamás una acción militar o siquiera un intento de ella.
Nunca, jamás de los jamases, la ETA ha intentado siquiera asaltar un cuartel, una unidad militar del ejercito español, o tan siquiera una perdida e insignificante comisaría de cualquiera de las policías. Por el contrario, a lo único que se limita la banda es a disparar por la espalda, a traición, a individuos civiles o de civil e indefensos.
Siempre; pero siempre siempre, la ETA y su grupo de pendencieros asesinos le han tenido pavor a la sola posibilidad de que cualquiera de sus víctima responda con fuego de balas a sus intenciones asesinas.
Pero esto no sucede sólo con la ETA, sino que de esta calaña han sido siempre todas las formaciones antisistemas de la izquierda en el mundo y en la historia. A fe nuestra que siempre ha sido así, y si aún persisten hasta nuestros días, incluidas las dictaduras resultantes, es porque el mundo occidental no asume las medidas necesarias que darían al traste fulminantemente con todas ellas de una vez. ¡Con lo absolutamente sencillo que sería.!
Nota: A toda esta, el gobierno autonómico de Paxi López sigue sin desalojar al “brazo político de ETA:” ANV, de los ayuntamientos donde “gobierna” y recauda para la banda utilizando ni más ni menos que el dinero público para cometer los atentados. ¿ Por qué será.? Las razones hay que buscarlas en las afinidades ideológicas e históricas del PSOE con todos y cada uno de los grupos nacionalistas ultra marxistas provenientes de la guerra civil, y en los innegables objetivos comunes que actualmente tienen para cargarse el sistema constitucional español como modelo de poder incompatible con el reivindicado.
Recordad además, que fue Zapatero y sólo Zapatero quien revitalizó a la más que fulminada ETA en 2004, y quien precisamente la devolvió a las instituciones públicas de donde había sido literalmente expulsada, desalojada por los gobiernos de José María Aznar. Por tanto: ¿ quién es el culpable tanto política como penal de éste y de todos los atentados que se han producido desde entonces, hasta la fecha y mientras atente la banda.? La respuesta es obvia. La respuesta es muy obvia.