CONSIDERACIONES SOBRE ETA
ETA es sólo la cresta, pues el verdadero mal que la genera está debajo, en las raíces que se ramifican como metástasis, sin oposición ninguna en nuestra España actual.
La “acción contra la ETA,” que aparenta el actual ejecutivo, ni siquiera consiste en cortar tajantemente el tallo de la maligna planta que supone esta banda, sino en podarla con mucho remilgo, guardándose muy bien de que el rebrote inmediato esté garantizado. Y qué decir de echar mano fulminantemente a toda la raíz maliciosa, como había hecho el PP antes de los atentados de Madrid, que auparon a Zapatero a un poder que jamás alcanzaría con el simple enfrentamiento dialéctico de una campaña electoral normal. Pues claramente no; a este “gobierno” impuesto, no se le ocurrirá jamás aventurarse con las raíces de ETA porque ellos mismos conforman el tronco esencial hasta la cofia, de semejante metástasis en todo el cuerpo enfermo de la actual España. Y que a nadie le quepa la menor duda: la única solución, ya no sólo para curar definitivamente al país, sino para impedir su inminente destrucción como nación y como sistema político, es arrancar plenamente, en toda la magnitud de su raíz, todo el mal que padecemos desde la transición, que impide por antagonismo ideológico la mera aplicación del estado de derecho. Hay que hacerlo, con absoluta decisión, con toda la responsabilidad del mundo, con todo lo que ello implica. ETA es sólo la cresta, pues el verdadero mal que la genera está debajo, en las raíces que se ramifican como metástasis,
sin oposición ninguna en nuestra España actual.