DE LOS MÉTODOS QUE EMPLEA ETA PARA “GANAR” LAS “ELECCIONES” EN TODOS LOS AYUNTAMIENTOS DE LA COMUNIDAD VASCA EN QUE SE IMPONE.
Muy ingenuo, en el menor de los casos, es aquel que cree que ETA gana las elecciones de aquellos ayuntamientos donde impera, en los consabidos términos democráticos con que tanto se propagandizan estos eventos en general. Obviamente ni por asomo. Su necesidad de la violencia, de la extorsión, de las amenazas, de la imposición, se debe precisamente a su impotencia y a la incapacidad natural del frente ideológico que representa, para aceptar siquiera la mera presencia de un contrincante político. Es exactamente lo mismo que sucede con todas y cada unas de las dictaduras marxistas a las que tanto venera la banda y de las que tanto apoyo de todo tipo, recibe para perseguir sus objetivos inamovibles en España, del todo comunes, por cierto. Es obvio que si ETA respetara los causes y los métodos que contempla el sistema para llegar al poder, y con ellos hubiese logrado esas alcaldías, entonces esos gobiernos locales fueran legítimos y muy de seguro, ante semejante éxito político, la banda haría sólo política como un partido más hasta llegar al gobierno autonómico, al de España, al de Europa o al de la mismísima Luna. Pero no, claro que no. ¿A quien se le ocurre que a alguien que es capaz de asesinar para conseguir sus intereses, va a dejar a merced de la voluntad de los ciudadanos esos intereses.? Pues claro que no. Las “elecciones” de esos ayuntamientos donde la banda impera en la comunidad Vasca, se dan atemorizando al vecino para que vote por ella, o para que se abstenga de hacerlo en último caso. Y Ay de aquél que ose votar a cualquier otra formación política. A ese osado vecino, como muy poco, le arruinan el negocio, atentan contra su propiedad, marginan, maltratan y atentan contra los miembros de su familia, incluido menores inocentes. De hecho, cuando el votante acude a votar, es escoltado e interrogado bajo advertencias, amenazas y chantajes que le excretan los esbirros de ETA; sí, esos que flanquean literalmente los colegios electorales como una guardia inquisitoria, ante la inacción y la indiferencia, por una u otra razón, de la mismísima policía autonómica. Si allí, en cada uno de esos microsistemas totalitarios que suponen todos esos ayuntamientos ocupados por ETA, usted no deposita su voto a favor de la banda, su vida se convierte literalmente en un infierno, siendo hostigada constantemente con el claro propósito de desterrarle, si antes no claudica y renuncia a su libertad en favor se sus prioritarios y naturales intereses personales en relación a la familia, a la propiedad, a su patrimonio, a su empleo, y todo un largo etcétera utilizado por la banda como elemento de chantaje. Créannos: No es una técnica nueva, ni mucho menos inventada por la banda; sino que la aprendió en la sistemática instrucción que recibió siempre en Cuba.
Lógicamente usted se pregunta: ¿ cómo es posible tanta impunidad, con lo fácil que sería fulminar en el acto a toda la banda.?
Pues la respuesta está en ese poder, con objetivos ideológicamente comunes, que la resucitó en 2004 y que la sostiene ahora por encima de todos y de todo.