EN EL CIRCO DE ZP, CON TODOS USTEDES: “LA MALENI”

 

 

         Nunca la literatura del absurdo halló una fuente tan in agotable de inspiración, o más bien, de hechos literalmente absurdos, como literatura en sí misma, en las prácticas habituales y en las consecuencias de todos los actos relacionados con todas las izquierdas en el mundo, con cualquier izquierda en el mundo. Al margen de la gravedad de sus pretensiones siempre comunes, nos queda siempre la aparente sinrazón y el ridículo extremo en todo cuanto hagan o digan, de lo cual no pocos escritores se han servido para dibujarles, para definirles, para retratarles tal y como son.

 

En España, en el “gran circo” en que se ha convertido lo que otrora le llamaban “ejecutivo de gobierno,” hay una “ministra” que de tal sólo tiene “el cartelito” pegado al portafolio que arrastra, que resulta en sí misma el paradigma de la incapacidad, y hasta de la carencia absoluta de cualquier clase de intelecto, sin citar su rasgo más predominante del que estamos absolutamente convencidos, referente a un muy visible retrazo psicológico. Esta sin igual inepta se llama Maleni, definida así por uno de sus compañeros y competidor excepcional en tales rasgos personales, el inefable ministro del exterior Miguel Ángel Moratinos. Pues esta señora inclasificable, ha sido la causa del caos incomparable en todas las autopistas ante las recientes nevadas; ésta señora ha sido la causa del derrumbamiento de 60 m. de túnel en un ferrocarril; esta señora ha sido la causa de la paralización de todos los planes para llevar el tren de alta velocidad a las comunidades del norte; esta señora ha sido la causa del enorme caos y del cierre, por primera vez en toda su historia, del aeropuerto de Barajas, y esta señora ha sido incluso la causa de que se haya producido allí el reciente desastre del avión de Spaner.

 

Como es propio del absurdo y del sistema a la española, valga la redundancia, el director de éste, el circo más torpe del mundo, ignora consciente y sistemáticamente, la opinión y el clamor de todas la población afectada referente al único destino posible para este adefesio: el cese fulminante y el rendimiento de las cuentas pertinentes por el daño infringido. En su lugar, con toda la rimbombacidad del mundo y como escarnio a la población, su jefe y verdadero culpable de ésta y de todas las hecatombes sufridas tras el 11 M, le cuelga una medalla al no se sabe qué mérito, seguramente al de la tomadura de pelo. Exactamente lo mismo que en el género literario que nos ocupa, en lugar de echarle y pedirle cuentas políticas y jurídicas por el grave perjuicio cometido sobre la ciudadanía, le cuelgan una medalla en rimbombante acto de adulación a su ineptitud, ante la mirada estupefacta de todos los españoles. Le premian como agradecimiento de su formación política, por el devastador desahucio, por el agravio cometido sobre todos los españoles, entendiéndose por éstos a todos los que no han votado ni respaldado esta política antisistema, guerracivilista, marxista y fanáticamente antiespañola, que nos impone día a día este circo; el del “presidente del 11 de marzo en Madrid,” más conocido como “Zp.”