ÉL ES EL ÚNICO Y ABSOLUTO CULPABLE DE ESTA SITUACIÓN MARGINAL.

 

 

 

Despreció todo cuanto representa la bandera norteamericana, irreverenciándose a su paso. Lo vio el mundo. Hizo desertar cobardemente a las tropas de Irak, para disgusto y deshonra de los militares españoles, que fueron despedidos bajo una lluvia de plumas de gallina. Lo hizo, además, en el momento en que la coalición internacional para llevar la democracia a Irak, necesitaba más que nunca su presencia allí, como parte del bloque occidental y de su loable  empeño de globalizar del sistema de derecho en el mundo. Tras ello, hizo una obcecada campaña en el mundo para que los demás países huyeran de igual modo y dejasen solo a los Estados Unidos. Ha reavivado  fanáticamente la guerra civil, volviéndola a encajar en el ya apacible corazón de los españoles. Lo ha hecho para reivindicar abiertamente, los objetivos que persiguió el bando republicano en aquella guerra emprendiendo, en su procura, todo un descalabro institucional y naturalmente constitucional, dividiendo y polarizando nuevamente a la sociedad española mediante el odio, mediante la ideología de sistema. Ha descarrilado la otrora boyante economía de España, obligándola a despeñarse caprichosamente por un barranco del que coyunturalmente, culpa ahora a los Estados Unidos. Previsible y habitual en la propaganda de todas las izquierdas. Ha impuesto, por decretazo, toda perversión a la pretendida sociedad de derecho, anulando el esquema constitucional de su función, dinamitando toda la naturaleza histórica cristiana de la sociedad española, imponiendo además la cultura de la muerte mediante la eutanasia y el aborto libre, incluso en cualquier momento del embarazo, permitiendo la adopción de niños por parte de parejas homosexuales a los que ha otorgado la condición civil de matrimonios, rompiendo así con el más elemental y concluyente concepto  jurídico de la familia que han reconocido antropológicamente todos los sistemas sociales en el mundo. Ha inventado, para todo ello, una asignatura burdamente adoctrinadora llamada abiertamente “educación para la ciudadanía,” para encajar, para imponer, para “naturalizar” forzosamente todos y cada uno de estos despropósitos en las nuevas generaciones, siguiendo estrictamente el patrón de los sistemas comunistas en el mundo y en la historia. Para semejante propósito, se ha apoyado en todos y cada unos de los inescrupulosos nacionalismos marxistas que descomponen a España desde los poderes autonómicos, y que representan en ella, el paradigma de los antisistemas en su historia, como es el caso de Ezquerra Republicana, del Bloque Nacionalista Gallego, y de la mismísima ETA, entre muchos otros. 

 

         Por si nada de todo lo dicho bastara, el actual “presidente” de España, se ha dedicado a servir profusamente como plataforma vocera de la propaganda de todos los antisistemas que en estos momentos libran en el mundo una guerra encarnizada contra occidente, muy en especial contra su máximo representante: los Estados Unidos. Ha imputado deliberadamente a este país, todos los males que sufre el mundo como si el único y verdadero mal de éste no fueran los dictadores que oprimen y se imponen a los pueblos. Por culparles, lo ha hecho hasta del “cambio climático,” al que él y todos sus similares han convertido cínicamente en todo un jugoso mercado especulativo. En fin, echando mano del consabido manual que siguen al pié de la letra todos los dictadores en el mundo, ha culpado a este país de todos y cada uno de los problemas que él y sólo él ha causado en España y en la sociedad española.

 

         Y ahora, para evidencia de su inmoralidad y de su desvergonzada falta de coherencia, se arrodilla y se arrastra implorando a occidente su participación en el arreglo del descalabro del mundo que él mismo ha ayudado a crear. Una cumbre en la que sin duda alguna participaría España, incluso en sitio de honor, si este país no tuviera en estos momentos un “gobierno” claramente enemigo del estado de derecho en el mundo. Ésta y sólo ésta, es la razón por la cual se da esta noticia, en que la que, con razón, obvian tajantemente a España. Que a nadie le quepa la menor duda.

 

         Pero tratándose del PSOE, esta noticia ni termina aquí, ni tendrá final. Vivir para ver. Ante la lógica negativa del presidente norteamericano, los primeros han optado por atacarle, culpándole personalmente de esta situación que tan en evidencia los pone, creyendo o al menos sugiriendo que los candidatos a la presidencia tendrían diferente actitud al respecto. Por desgracia, mucha gente desinformada en España creerá esto; pero la realidad que muy bien conoce el PSOE, es que en Estados Unidos, todos los partidos políticos y todos sus candidatos, hacen patria ante todo, llevando por consiguiente todo el orgullo de ser norteamericano y de tener un sistema claramente democrático, identificado como la locomotora de occidente. Por esta sencilla razón cualquiera de ellos haría exactamente lo mismo que ha hecho el presidente Bush respecto a España; y si a esto añadimos la consabida conducta electoral, queda rematadamente claro que a ninguno de los actuales candidatos a la casa blanca se le ocurriría tal guiño a Zapatero, ante un electorado que tiene muy presente todo cuanto éste ha hecho en contra de Estados Unidos y en contra el sistema occidental en el mundo. Por tanto, el PSOE emprende con ello la consabida campaña, más bien orientada a las próximas elecciones generales en España, sabiendo y omitiendo el hecho de que ni siquiera los candidatos, ni McCain, ni su preferido Obama, mostrarán complacencia alguna a quien ha traicionado en semejante medida tanto a los Estados Unidos de América como al propio pueblo de España, a los que en perjuicio común, ha saboteado concientemente el ya difícil camino de la instauración del sistema de derecho en el mundo.