TRAS LA IMITACIÓN DE
ZP, HAY UN OBJETIVO COMPLETAMENTE DISTINTO.
Tras la Imitación de la intervención económica, hecha por ZP, hay un interés y un objetivo muy diferente al del original norteamericano: la nacionalización subrepticia del poder económico.
Muy a diferencia del 5 % destinado por Washington para ayudar a la banca en su déficit financiero, muy a diferencia de la naturaleza pública de esas medidas y de los métodos de seguimiento de esos fondos, en España, el PSOE imita lo que allí es simplemente un error garrafal, convirtiéndolo aquí en un conciente y abyecto despropósito político sin precedentes.
Semejantes medidas, del todo innecesarias al menos en Europa, han sido tergiversadas muy convenientemente por el PSOE para poner en práctica algo insólito en el esquema del sistema constitucional; algo que, además, supone una de las ancestrales medidas perseguidas por las izquierdas en su lucha ideológica contra el capitalismo, o lo que es lo mismo, en su lucha subversiva por la instauración del comunismo en el mundo. Y ésta no es otra que la subordinación del poder económico, como una simple herramienta de apoyo al poder político.
En consecuencia ZP, que hasta ahora en su manifiesta ignorancia se había jactado diciendo que “España no necesitaba tal camino,” ha rectificado por el consejo seguro de la formación que lo aúpa y ha destinado a tal despropósito nada más y nada medos que el 15 % del PIB; un 10 % más que el llamado plan Bush. Un dato completamente revelador, que evidencia lo que aquí se señala.
Para colmo de este timo descomunal al sistema y a los derechos públicos, tal operación de compra encubierta de la banca en España, se hará de manera secreta, sin que el único y verdadero emisor de tales fondos: los contribuyentes, puedan saber quién recibe su dinero, ni menos aún quién controlará, ni de qué forma lo hará, semejantes fondos públicos volcados en el mercado especulativo, que es a fin de cuentas, sin más, lo que supone el sistema financiero en España. Pero esto es tan insólito como comprensible, ya que no se trata en modo alguno de salvar nada; nada que no sea el camino hacia el tipo de poder excepcional que ha perseguido siempre el PSOE en España. En consecuencia, no se trata pues de salvar la banca; sino de intervenirla fulminantemente. Se trata simplemente de supeditar el mercado y todo el poder económico que lo rige, al omnipotente poder político. O sea, que en el caso de esta imitación, se trata de dar un paso absolutamente clave hacia la imposición del modelo socialista en España, entiéndase éste en su más estricto concepto ideológico de “la ante sala del comunismo.” A fin de cuentas, el único objetivo del PSOE desde su fundación, para el cual se fundó, y de todas las izquierdas en España, ha sido siempre la instauración impositiva, valga la redundancia, de este sistema social, como única fórmula acorde a la calidad del poder perseguida e irrenunciable. A fin de cuentas, ellos no son otra cosa que el mismísimo palo del cual provienen.