¡Mírenlos.!

Pocas veces se tiene la oportunidad de mostrar al mundo de manera tan gráfica, de forma tan explícita, cuál es la verdadera y única causa de todos los males que sufre la América Latina. ¡Mírenlos.! Ellos son, literalmente, ese único y absoluto mal que impide que los pueblos de América disfruten de una sociedad de derecho elemental, dado que incluso la más primitiva de las libertades impediría el estilo exclusivo de poder que ellos les imponen. A partir de esta verdad, y para ocultarla grotescamente, se da y se explica toda la falacia propagandística con que culpan al primer mundo, a las sociedades occidentales, de su propia corrupción, de sus propios crímenes, de la imposición sin igual y absoluta de sus regímenes.
¡Mírenlos.!
Ellos son los culpables.

Los únicos culpables.
