Ellos aún hoy y más que nunca, continúan haciendo aquella guerra que provocaron y que perdieron. Por ello, esta ofensiva sin límites, por desgracia y suerte para ellos, sin respuesta alguna.

 

         Muy por supuesto el PP,  si retornara al poder que le fue arrebatado con las bombas de Madrid, no va a reponer ninguna de las estatuas del generalísimo retiradas por la izquierda. Nadie espera semejante acto de oposición, por el consabido complejo de que le tilden de “derechas;” o sea, de la propaganda constante que sobre ellos expele la izquierda en su conjunto. Pero echamos de menos a un valiente que por los motivos que sea, preferentemente por oponerse a este mal incomparable que devora a España, las restituya todas en el acto sin complejos de los infundios propagandísticos de los que provocaron la guerra civil, de los que la perdieron saliéndole el tiro por la culata con la resultante de la dictadura de Franco.