EL TROMPETERO
Ángel García Seoane, así se llama el “trompetero” deambulante, buscador de una fortuna que encontró en la “política,” entendiendo y abordando ésta como la tiranía de la imposición personal, de la corrupción extrema, y de prácticas arbitrarias y antisistemas con qué establecer todo un análogo régimen de terror en el municipio coruñés de Oleiros. Y le llamamos así: trompetero, para diferenciarlo claramente de la noble profesión del trompetista que en España va de verbena en verbena, en busca tan sólo de la gloria de hacer simplemente música. Muy a diferencia de ellos, este vividor oportunista, sin moral ni credo alguno que no sea el esperpento que se importó del castrismo, buscaba justamente esta forma de gloria personal que encontró en el aupamiento que de él ha hecho la dictadura de Fidel Castro. ¿ Y cuál es esta forma de gloria personal, o a estas alturas cuáles son esos consumados hechos penales con los cuales ejerce sencillamente el poder.? Pues robar y enriquecerse, sin límite alguno, de la especulación urbanística en el municipio; pues coaccionar mediante el envío literal de secuaces vestidos de paisanos, a todo vecino del municipio que no le vote, aplicándole, si persistiese en su oposición, toda suerte de “normativas” arbitrarias con qué hacerles mal vivir, con que diezmar sus propiedades, con qué hacer éstas inhabitables, con qué expulsarlos finalmente de la zona. ¿ Cómo realiza estas actividades sicarias.? Pues declarando aleatoriamente como “no edificables” los terrenos que sí lo son que pertenezcan a “sus enemigos”; pues impidiendo la necesidad de los vecinos de toda ampliación o reforma externa y hasta interna de sus inmuebles; pues “expropiando” hasta el 50 % de las propiedades de todo vecino que no sea afín, para acometer obras absurdas, injustificables y totalmente ilegales en los caminos públicos; pues declarando “ilegal” las instalaciones sépticas de inmuebles ya construidos; pues negando y alterando empadronamientos; pues diciéndoles cínicamente a los vecinos afectados que si cambian su voto, todo cuanto les ha ocurrido puede ocurrir justamente a la inversa; o sea: dejándoles construir lo que quieran incluso en terrenos ciertamente no edificables por su escasa extensión, por hallarse en zonas costeras o en zonas protegidas; pues dejando que amplíen sus casas y negocios incluso invadiendo suelo municipal, todo el que quieran y de manera completamente gratis; pues favoreciéndoles con ayudas económicas con “fondos perdidos,” con “créditos blandos,” con “becas” a Cuba, malversados con dinero público del ayuntamiento o por dinero directamente proveniente de La Habana. En fin, compra y obliga a los ciudadanos de Oleiros con un largo etcétera de favores indescriptibles, como de hecho ha hecho siempre con todo aquel que le vota. “O estás con migo o estás contra mí,” es el lema que este mamarracho ha elegido en práctica excepcional, de los tantos que definen a la dictadura castrista, y lo citamos porque su permanencia se debe única y exclusivamente al aupamiento, al soporte que en todo momento le brindan los servicios secretos de Castro en España, los cuales, con sus inimaginables influencias, impiden en su trato histórico con los partidos de izquierdas y con sus insospechadas prácticas subrepticias para llegar a pequeños medianos y grandes personajes de la administración del estado, que éste, el estado español, actúe fulminantemente de oficio contra este delincuente de sistema, contra este liberticida, contra este importador de la dictadura de Cuba en España. Porque de eso se trata, porque ahí está todo su negocio, porque ésta es la esencia no sólo del conflicto en torno al impuesto monumento al asesino Che Guevara, sino que esta cuestión de importar la dictadura castrista supone la mismísima esencia de todos los problemas que este monigote de dictador causa en el municipio oleirense. Lo explicamos: Mientras este esperpento de dictador llena de símbolos castristas todo el municipio; mientras que este lacayo del castrismo “crea becas” y viajes oficiales, políticos y económicos desde el mismísimo ayuntamiento; mientras este servidor de la dictadura crea negocios inmobiliarios por toda España para atraer la inversión de capital hacia Cuba en este sector; mientras este cómplice de la dictadura convence y hace favores de toda suerte a los empresarios para que inviertan allí en los más diversos campos; mientras este sinvergüenza crea agencias de viajes para canalizar el turismo estrictamente hacia La Habana; mientras este enemigo acérrimo de la libertad hace abierta propaganda antisistema en los soportes públicos municipales al más estricto estilo castrista, conceptual y formalmente hablando; mientras este miserable llena el calendario sociocultural del municipio con toda clase de actos para enaltecer la imagen del dictador Castro y de toda su “revolución;” en una frase, mientras este miserable adoctrina sin escrúpulos la opinión de los españoles a favor de la dictadura castrista, ésta, la más impositiva y sanguinaria dictadura de todos los tiempos en América, le brinda en pago toda cobertura logística, de personal, de información y de completos operativos de inteligencia, para hacer que este trompetero, pese a que hace todo lo que hace y haga lo que haga, permanezca inalterablemente, por siempre, en el poder del ayuntamiento. Esta es la estricta verdad sobre este alcalde antisistema y antiespañol, que impide la más elemental intención de los vecinos del municipio de Oleiros, en La Coruña, de aplicar a sus vidas los derechos que le reconoce la constitución española y este sistema de derecho occidental, contra el que tan fanáticamente carga este títere de Fidel Castro.