PARA OCULTAR LA CRISIS Y PARA GANAR LAS ELECCIONES AUTONÓMICAS.

 

Para eso el PSOE ha creado ficticiamente una nueva trama de “corrupción en el PP,” en todos sus medios a fines, que suponen prácticamente todos los medios de comunicación que hay en España. La trama es un gran fraude, orquestado en las reuniones secretas de caserías, a saber de dos ocasiones, donde el mediático magistrado Baltasar Garzón, se prestó a conspirar nada más y nada menos que con el fanático agente ideológico del PSOE que representa el “ministro de justicia Bermejo,” colocado en ese puesto precisamente para realizar toda una labor de control absoluto y de determinación de todo el aparato judicial en España. O sea, todo un delito de sistema, que como flagrante delito en este sentido supone semejante reunión subrepticia. El resultado de semejante fraude fue esta campaña contra el PP, que globalmente no empezó con las recientes filtraciones de Garzón, sino con la inventada trama de espías contra Esperanza Aguirre. Su objetivo: crear en primer lugar una densa cortina de humo para ocultar las cuentas que toda la sociedad le está pidiendo a Zapatero por la crisis económica que él mimo ha creado en España, y en segundo término y por supuesto no menos importante, para arrebatarle con estas prácticas fraudulentas las elecciones autonómicas al PP. Gravísimos delitos de sistemas que desgraciadamente se quedarán en nada, sin tener respuesta de ninguno de los afectados, ni menos aún de las instituciones responsables de ello, a saber comparativamente y como colofón delictivo, de los mismísimos atentados del 11 de marzo en Madrid, los que fueron utilizados, ocultados y cometidos en complicidad, aún por investigar si participados directamente por el mismísimo PSOE, para robar al pueblo español aquellas elecciones. La cabra siempre tira al monte y la naturaleza de cada cual es sólo disfrazable, nunca transformable. Si a un asesino le sale gratis matar, matará siempre; si a un ladrón le sale gratis robar, robará siempre. Ahí están los Gal, fileza y puestos a ellos hasta la mismísima guerra civil, por citar algunos de los enésimos ejemplos de crímenes cometidos impunemente por esta formación en España contra los españoles y siempre, invariablemente en pos de su naturaleza de imposición, en pos de imponer su poder a toda costa, por encima de todo y de todos. España es hoy más que nunca, como un cuerpo que lleva un tumor, que no sanará hasta que no lo estirpe completamente, y que morirá irremediablemente si no lo hace. Si desde entonces y hasta ahora no ha sucedido nada al respecto de los grandes delitos y crímenes cometidos por las izquierdas en España, fundamentalmente por su formación más abanderada en ello: el PSOE, ahora, ante este panorama de incurrimiento penal tampoco. Les sale completamente gratis, y por si fuera poco, muy rentable.   

 

Para colmo de todos los colmos, el PP yace noqueado, imbécilmente a la defensiva, en lugar de devolverle con creses el ataque pidiendo comisiones de investigaciones sobre todos los casos de corrupción del PSOE, que en este momento no sólo salpican, sino que empantanan a toda esa asociación mafiosa: desde Zapatero y el trato de favor a sus amigos con dinero público, hasta Chávez, el de Andalucía, al que si se le instruye minimamente cualquiera de sus sonados casos de corrupción, debería estar irremediablemente en la cárcel e inhabilitado de por vida, cuanto menos.

 

Pero no, el PP no reacciona. El PP no hace nada. Por desgracia o para mayor desgracia, toda esta corrupción inigualable: la del gobierno de Zapatero, nos viene a anunciar sin duda alguna quién terminará ganando las próximas elecciones generales en España, si alguien, por este camino el mismísimo Dios, no lo remedia.