La Dictadura Castrista se vale de sus cómplices en España para contra manifestar, agredir y boicotear el derecho a la expresión libre de los exiliados cubanos.
Liderados por Izquierda
Unida y por el Partido Comunista de España, como no podía ser de otro modo, los
cómplices de la dictadura de Fidel Castro han salido a la calle en Madrid en
defensa del régimen entre insultos a Esperanza
Aguirre y al PP. En algunas pancartas se la llamaba "canalla" y
"fascista", vocabulario habitualmente mecánico y tergiversado de
estas formaciones. La marcha que este domingo secundará la presidenta regional será para pedir la libertad en la isla y el fin de semejante régimen
criminal. Ello abre en España todo un frente de guerra ideológica entre los
marxistas y los hombres libres, que se resignan al empeño histórico republicano
de instalar en este país un sistema dictatorial análogo al que padece Cuba,
entonces y ahora definido como “la dictadura del proletariado.”
L
D (Agencias) Grupos de radicales ideológicos asistieron a una contramanifestación
de la que se celebrará este domingo con un fin radicalmente distinto: exigir la
libertad para el pueblo cubano, sometido a cincuenta años de férrea dictadura.
La marcha de esta tarde, secundada por el Partido Comunista de España (PCE),
Izquierda Unida (IU) o Movimiento de Solidaridad con la Revolución Cubana,
tenía como eslogan "Cuba no está sola " y conmemoraba, precisamente,
el comienzo del régimen dictatorial de Fidel Castro. El objetivo también
era atacar a Esperanza Aguirre a la que acusaban de abanderar una
"campaña de falacias" sobre la isla.
Una de las pancartas de la manifestación
En esta concentración, donde se vieron banderas republicanas, comunistas,
palestinas, cubanas y también vascas, se corearon consignas como "Viva
Cuba, Fidel y el Che" y "Fidel amigo el pueblo está contigo",
todo un guión marcado por la embajada del régimen en España. En este empeño, se
vieron pancartas donde podían leerse: "Cuba ejemplo de dignidad"
y con la efigie de Aguirre bajo el título "Tú si que eres canalla
fascista". Los propios firmantes del manifiesto reconocieron que la
marcha también era consecuencia de la de este domingo contra el régimen
castrista y secundada por el PP.
La concentración de esta tarde, iniciada a las 18.00 en la glorieta de Bilbao y
que finalizó en la Plaza de Colón, contó con el apoyo de varios dirigentes de
la izquierda como el representante de Izquierda
Unida (IU), Joan Josep Nuet, y el coordinador
general del partido comunista Cayo Lara. Durante su recorrido, los
asistentes hicieron un alto ante la sede del PP, donde arreciaron las injurias contra
el principal partido de la oposición y su dirigente madrileña , con gritos como
"vosotros fascistas sois los terroristas", lo cual, en boca de
los manifestantes, supone sin más acusar a los demás de su propia condición y
naturaleza. Estos obcecados manifestantes
también arremetieron, como no podía ser de otro modo, contra la disidencia
cubana difamándoles con todo el repertorio habitual de improperios literalmente
habitual en la propaganda castrista.
El
dirigente comunista Lara, que encabezó la marcha, reivindicó "el final del
bloqueo para cuba," siguiendo el manual de la propaganda incriminatoria
del régimen y aseguró que confía en que "el nuevo Gobierno de Estados
Unidos facilite el desarrollo de Cuba con su soberanía e independencia,"
que en boca de la dictadura y de él mismo como representante de ésta, significa
el no actuar contra la tiranía castrista que reprime al pueblo cubano. Asimismo,
el coordinador general de Izquierda Unida, instó a las autoridades
estadounidenses, a que "devuelvan Guantánamo a los cubanos,"
entendiéndose obviamente al régimen de Fidel Castro, quien por su parte, como
todos saben, no quiere ni oír hablar del asunto dado el rédito de propaganda
política que le supone y muy sobre todo, dado el embolso millonario que le
supone anualmente en concepto de arrendamiento del territorio.
Al
final de la marcha, se procedió a la lectura del manifiesto, de lo que se
encargaron los actores Alicia Hermida y Willy Toledo. El intérprete, que lució una camiseta con
la imagen del genocida Ho Chi Minh en la gala de los Goya de 2003, no tuvo
inconveniente en defender esta vez al dictador Fidel Castro y al régimen
impuesto en la isla. En el manifiesto que leyó, se decía que "Cuba es un
país soberano e independiente y es a su pueblo a quien le toca dirigir su
destino", y se confía en que "Cuba siga avanzando a pesar de los
obstáculos impuestos en el disfrute de su libertad e independencia
profundizando en los objetivos que sustentan la Revolución: justicia social,
equidad y solidaridad", o sea, todo el discurso habitual con que toda la
izquierda hermanada ideológicamente, pervierte la razón y la verdad definiendo
al mal en el extremo concepto del bien, mientras define al bien en el extremo
concepto del mal. Toda ella la misma en cualquier tiempo y lugar.
La
proclama también denunciaba que Aguirre se ha convertido en el "buque
insignia anticubano del PP con excelentes relaciones con las organizaciones
contrarrevolucionarias que desde Miami atentan contra Cuba".