PIRATAS POR MAR Y POR TIERRA

 

         Si devuelven a los marineros desembarcados en Somalia, en represalia al apresamiento y envío a España del pirata, es porque Moratinos ha dado ya plenas garantías de que cobrarán el rescate hasta el último centavo y con intereses incluidos.

 

         La única preocupación del actual “gobierno de España” es pagar lo que sea para resolver lo más rápido posible el conflicto, sin importarle en lo absoluto la aplicación de los principios legales y morales de la nación española y sin asumir ninguna clase de medidas de prevención y de represalias ante la piratería, pese a ser ya el tercer barco español que secuestran los piratas y el tercer pago realizado con el dinero de todos.  

 

         ¿ Quién puede creer que este gobierno, que se ha caracterizado por comprar con dinero público y sólo con ese dinero todo el poder que posee, se va a aventurar a resolver el secuestro del Alakrana aplicando los principios legales y morales del estado y de la nación española.? Para empezar, este gobierno, siempre ha atacado al estado y a la nación española como elementos antagónicos al modelo de poder históricamente perseguido y reivindicado desde 1934. Ante éste, el tercer secuestro de un barco español por los piratas de Somalia, todo lo que hará Zapatero será pagar, reuniéndose para ello con uno de los patrocinadores de la piratería somalí: el propio gobierno dictatorial de ese país. ¿ O es que alguien a estas alturas puede creer que el fenómeno de la piratería allí y en estos tiempos, es obra de bandas de delincuentes aisladas e inconexas con la delincuencia política dictatorial.? La sola persistencia de la piratería pese a la presión militar y política de todo el mundo occidental, nos delata lo evidente: la piratería somalí, lo mismo que la esclavitud y las penurias de los pueblos del África, son obra directa de los regímenes dictatoriales que padece ese continente, que ven en la guerra un acto legítimo de imposición, de conservación del poder total; un poder cuyo sostenimiento económico no es y no puede ser mediante una economía normal y legal debido a que simplemente perderían ese tipo de poder. Además, cuando se trata de lidiar con el mal, el cinismo no tiene límites y ven en todos esos actos delictivos y criminosos, como lo es la piratería somalí, un instrumento “legítimo” para sostenerse, atacando de paso lo que representan esos barcos: el mayor enemigo potencial de esas sanguinarias dictaduras. Enemigo que, buen hay que decirlo, nunca está a la altura de respuesta a ese mal de males que constantemente le asola.

 

         Pero Moratinos ya está reunido con una de las causas de la piratería Somalí: el propio “gobierno” de Somalia. El cinismo hipócrita e incluso cómplice es mutuo, ya que ambos negociadores saben perfectamente que esa mediación es precisamente la ruta del rescate para liberar al tercer barco español secuestrado y a los que vendrán, si el gobierno de zapatero no termina pagando un tributo anual revolucionario a Somalia para que no le secuestren más barcos, al menos no hasta las próximas elecciones generales de 2012.  

 

         Si los españoles tuvieran un gobierno simple y llanamente merecedor de llamarse así, a estas alturas el Alakrana no estuviera secuestrado debido al simple cumplimiento de la responsabilidad como gobierno de un país occidental. Como ejemplo de esto tenemos a Francia, a cuyos barcos los piratas de Somalia no osan siquiera acercarse dado las fuertes y contundentes medidas de protección y dado la respuesta contundente e inequívoca que hace la armada de este país ante la piratería, tanto la de mar como la de tierra en el caso de Somalia.

 

         Como no existe diferencia alguna entre las partes que en este momento “negocian la liberación del Alakrana,” y como la operación bien que puede enmarcarse en la realidad oculta de la “Alianza de Civilizaciones” de Zapatero, no le ha faltado tiempo a la izquierda española, muy probablemente azuzada por los órganos propagandísticos del PSOE, para decir que la “piratería somalí no es tal, sino un “acto legítimo de reivindicar sus derechos como país del tercer mundo ante el expolio de sus mares por parte de occidente y ante el sometimiento y la pobreza a que les aboca este sistema.” Como ven, el manual ideológico de criminalizar siempre al estado de derecho en el mundo por los odios obcecados que históricamente les merece, se aplica una vez más. Todo es política y a decir de la izquierda todo se aprovecha en contra del enemigo común a los regímenes de la piratería. Esto sencillamente les convierte en aliados y partidarios tanto de todos los regímenes antisistemas del mundo y hasta en valedores de la piratería como supuesta expresión de esa reivindicación ideológica. Nada nuevo. El mismo mal de siempre está detrás de todos los padecimientos de España.

 

         Aunque no es necesario mucho más comentario, baste decir que es el altísimo precio que está pagando España por reconocer y alojar en su seno a su más fiero e implacable enemigo: esos por cuya culpa han secuestrado ya a tres barcos españoles y seguirán haciéndolo indefinidamente, mientras sea el mal de males de la nación española el mediador y cómplices en semejante delito contra los marineros españoles.