El viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, visitará el sábado Cuba luego de Venezuela, mientras que el canciller cubano Felipe Pérez Roque viajará a Moscú, como parte de un proceso para estrechar las relaciones bilaterales, informaron ayer fuentes rusas.
Reparen en el periplo del enviado
ruso. NO se llamen a engaño. Ellos pueden ponerse el disfraz o el collar que
quieran, que seguirán siendo la misma mona y el mismo perro.
''Sechin llegará a La Habana la noche del viernes o la madrugada del sábado, para una visita relámpago'', durante la cual ''va a reunirse con autoridades cubanas'', dijo un diplomático de la embajada rusa, sin precisar detalles de la agenda oficial.
La fuente destacó que el viceprimer ministro ruso viajará a la isla procedente de Venezuela, donde prepara la visita que realizará a fines de mes el presidente Dimitri Medvedev.
El mismo sábado, Pérez Roque empezará una visita de cuatro días a Moscú para discutir con su homólogo Serguei Lavrov ''temas políticos y de cooperación'', según las agencias Ria Novosti, de Rusia, y Prensa Latina.
Sechin visitará la isla luego de que Moscú anunciara el sábado que concederá a Cuba un crédito estatal de $335 millones para la adquisición de mercancías y servicios rusos, según una disposición oficial divulgada ayer por la prensa de ese país, sobre la cual la embajada de Rusia declinó comentar. Ven si tenemos razón. Aquí está el más de lo mismo de la subvención económica para que continúe la dictadura.
Se trata de la tercera visita que Sechin realiza a Cuba este año --estuvo en julio y septiembre--, y sucede a las que realizaron este mes los ministros rusos de Comunicaciones, Igor Schegoliev, y de Transporte, Igor Levitin, en una ''avalancha'' que busca ''renovar las relaciones'' bilaterales, según la fuente diplomática rusa. Y ellos, que a nadie le quepa la menor duda, quieren exactamente lo mismo de Cuba que entonces, en la política emprendida por el espía Putin de retomar el imperio soviético con apenas un hosco, esperpéntico y falso disfraz de occidente.
Durante la visita de Schegoliev, los dos países firmaron un acuerdo que prevé la compra por la isla de tecnología rusa de información y comunicaciones, y la cooperación bilateral en la esfera de comunicación cósmica, telefonía y medios masivos. Obviamente ninguna de estas cuestiones relacionadas con las necesidades o con el uso por parte de la población cubana, sino para las necesidades y el destino de siempre, el del fortalecimiento militar y represivo de la dictadura.
Con un intercambio comercial que alcanzó $363 millones en el 2007, Cuba tiene como su décimo socio comercial a Rusia.
El que no quiera ver
lo que está ocurriendo, exceptuando a los cómplices y lacayos del castrismo, le
condenará su tontería a seguir siendo utilizado por los de siempre.