Dirigentes de la oposición interna en Cuba saludaron el triunfo del demócrata Barack Obama, pero algunos expresaron reservas y otros esperanza en torno a un diálogo con el gobierno de La Habana, al tiempo que le pidieron abogar por los presos políticos.
( Todo diálogo con el régimen de
Castro, sólo obtiene como resultado el fortalecimiento de la dictadura. La
fórmula está más que probada y proviene además de propia dictadura, que juega
con ilimitada ventaja sobre la manifiesta credulidad e imbecilidad de unos
políticos occidentales que terminan siendo utilizados, acorralados, puestos
entre la espada y la pared por la
experimentadísima dictadura. Es todo un arte de la prestidigitación parta la
supervivencia del régimen en el mundo. Es el mismo juego de siempre, que se
repite, donde el malo siempre engaña y utiliza al que por una u otra razón, no
siempre relacionada con el bien del
pueblo cubano y sí con sus propios intereses, acude a Cuba con sus fórmulas y
sus propuestas. Por tanto, con cualquier forma de diálogo, no habrá nunca ninguna
forma de libertad. Por tanto, esta esperanza de quien lo espere dentro de la disidencia
es sencillamente una estupidez; una declaración que favorece en primer término
al mismísimo régimen. )
"Creo que esto es muy bueno para Cuba, porque se abre la posibilidad de
un diálogo, aunque algunos sectores intransigentes del gobierno lo van a torpededear'', declaró el economista
opositor Oscar Espinosa.
Y
es que esos “sectores intransigentes,” de los que habla el señor Espinosa, son,
ni más ni menos, que los que mandan en Cuba. Son “La vieja guardia,” la única
tripulación de la dictadura. Ellos son la dictadura misma.
Espinosa y otros dirigentes de la disidencia, a quienes Cuba considera mercenarios de Estados Unidos, acudieron a la residencia del representante de la Sección de Intereses de Washingon en La Habana (SINA) para esperar los resultados en las cadenas de televisión estadounidenses.
"La gran expectativa en Cuba es por la proyección del cambio que el pueblo cubano quiere en la relación con Estados Unidos. Pero los cambios más importantes no dependen de Obama, sino del gobierno cubano y de los cubanos'', dijo el opositor Osvaldo Payá.
¿ A qué cambio se refiere el señor Payá en relación a Estados Unidos? ¿ Hay que entender una
política norteamericana más dócil con el régimen.? ¿
Cuál es la razón por la cual siempre en el discurso de estos disidentes hay una
de cal y otra de arena, un sí pero no.? ¿ Es el modo que tienen de hacer una “oposición” que no
incomode mucho al régimen y que no desate sobre ellos una escalada represiva, o
verdaderamente piensan estas ambigüedades que terminan siempre favoreciendo al
mismísimo régimen.? Lo que sí da toda la impresión del
mundo, es que “la están esperando sentados.”
Las Damas de Blanco, esposas de presos políticos, felicitaron a Obama, pero le pidieron que antes de buscar un diálogo con el gobierno cubano presione por la liberación de sus familiares y el respeto de los derechos humanos.
Esto
es obviamente más sensato.
"Aunque no quite el embargo, sino que haya una flexibilización de los viajes o al envío de remesas, pero creo que algo se avanzará con Obama'', manifestó por su parte la opositora Miriam Leiva, esposa de Espinosa y ex miembro de las Damas de Blanco.
Durante su campaña, Obama se dijo dispuesto a
dialogar y a levantar las restricciones a los viajes y envíos de remesas a la
isla que puso George W. Bush
para endurecer el embargo, vigente desde hace 46 años, un tema muy sensible
dado que cerca de millón y medio de cubanos vive en Estados Unidos, sobre todo en
Florida, y de los cuales proviene una parte muy importante de los ingresos del
castrismo para mantener las estructuras de su régimen.
Entonces:
¿ Qué pide la “disidencia” dentro de Cuba.? ¿ Que se
haga algo, sólo favorable para las familias cubanas por ser el único estilo de
subsistencia que impone el régimen al pueblo con la doble economía, a través de
la cual el primero no sólo subsiste sino que se enriquece.? ¿ Se pide que se
haga lo que quiere justamente el régimen que se haga para mayor rédito no sólo
económico sino incluso político.?
En
resumen, la poca firmeza y la ausencia de una declaración certera que
establezca los únicos términos en que se puede dar el fin del castrismo en Cuba,
proviene básicamente, entre muchas tendencias y situaciones, de la poca
información y de la poca formación de estos disidentes como políticos.