ELLA DICE NO A CHÁVEZ, DICIENDO CON ELLO NO A CASTRO

Venezuela, paso obligado en la cubanización del continente
Esa “reforma,” término que enmascara la imprescindible guerra que todas las izquierdas en el mundo necesitan hacer a las constituciones libertarias, es un estratégico, grotesco y vitalísimo paso en la “Cubanización de Venezuela, que persigue el plan castrista para ésta y para toda la América latina. No nos cansaremos de decirlo: Todo cuanto está ocurriendo en Venezuela es la consecuencia de la aplicación de un conciente plan castrista hacia la instauración del castrocomunismo allí, lo cual supone, a demás, un objetivo imprescindible para la mera trascendencia del régimen castrista en la propia Cuba, allende la muerte del tirano. Ahora la noticia en Venezuela es la propagandisticamente enmascarada “Reforma Constitucional,” frase que en sí misma no deja de ser groseramente reveladora; pero ayer fue la instauración de la educación oficial obligatoria y única, y antes, la supeditación de todos los poderes al emergente tirano, y mañana la “nacionalización” sin dudas, de toda actividad económica independiente al régimen y así, hasta el modelo de control absoluto sobre los cuerpos y las almas tan criminosamente aplicado y perfeccionado en Cuba. Porque de eso simple y llanamente se trata: de aplicar en Venezuela, matemáticamente, los mismos pasos con que semejante ignominia sobre la dignidad humana se instauró, se impuso sobre el sufridísimo pueblo cubano. Porque ni más ni menos que de ello su trata: de importar a Venezuela, de imponer al pueblo venezolano el absoluto modelo de régimen castrista.
Pero está claro que el pueblo de Venezuela es conciente de ello y está reaccionando ante semejante estafa liberticida. Ahora, sin que suponga por desgracia una detención fulminante de semejante golpe criminal contra la libertad en Venezuela, su pueblo ha dicho un rotundo NO a este imprescindible paso para los criminales. Era de esperar ante el secuestro tan grotescamente evidente de ese país y de su sistema constitucional, un NO rotundo ante tan evidente hoja de ruta hacia la más acérrima cubanización del continente, porque hoy es Venezuela; pero mañana será Bolivia, y luego Nicaragua y así hasta lograr ese soñadísimo y procurado eje ideológico y económico en el seno del cual eternizar el inigualable régimen castrista. De ello siempre se trató.
Venezuela hoy ha dejado claro que no está dispuesta a seguir el camino de su sufridísima hermana Cuba. Razón y escarmiento le sobran y en consecuencia, le ha estampado ese NO rotundo en esa esperpéntica y hormigonada cara con que semejante aprendiz de brujo castrista se asoma en todo momento a la vida de los venezolanos desde los hipotecados medios de comunicación. Ante semejante firmeza, vuelve este impostor a viajar a toda prisa a La Habana, para recibir de primera mano las orientaciones planeadas ya con mucha antelación ante la previsión de semejante rebelión cívica, pues de ello se trata y a ello se reduce: a un cavernoso análisis preestablecido por la inteligencia castrista en la especial guerra sociológica que en este momento libra contra el pueblo venezolano. “Tranquilo Chávez,” le dirán una vez más sus mentores, “ahora toca el paso b y si no el c, y además d, y el x y todos cuantos sean necesarios hasta la consecución final del régimen comunista en Venezuela como paso obligado en el establecimiento del eje castrista en toda la América en cuyo seno será únicamente posible toda trascendencia del régimen en Cuba. Porque que nadie se llame a engaño. Ni siquiera la anegación en sangre de toda Venezuela parará la instauración en ella de éste, el relevo castrista en América y literalmente en la propia Cuba que supone el objetivo ulterior o final en pos del cual giran todas y cada unas de las noticias relacionadas con el grotesco aprendiz de tirano Hugo Chávez.