La Cuba Hispana desea paz, felicidad y prosperidad a todos los cubanos y españoles de bien, que bien entendido refiere sin rodeos a los únicos cubanos de verdad: los que soportan o se enfrentan a la incomparable dictadura castrista, y a los españoles de verdad, que en este país son sencillamente los que se consideran españoles.
No podemos ni queremos, dada las circunstancias en uno u otro país, separar semejante evento festivo, cristiano y occidental, del sufrimiento del pueblo cubano por la acción incomparablemente criminosa del castrismo, ni de los agravios que en este momento sufren los españoles a mano de los antisistemas y anti españoles de siempre, ahora en las más altas instituciones del estado.
Como principal deseo de prosperidad para ambos pueblos, señalamos, para el caso del pueblo de Cuba, la inmediata libertad junto con el establecimiento de una contundente política de justicia que impida la trascendencia del castrismo en cualquier futuro panorama libertario cubano; y para el caso de España, que se retome cuanto antes la normalidad democrática, truncada ex profeso y desde entonces, con la voladura de los trenes de Madrid.
Si bien por una parte no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista, por otro la historia termina siempre ubicando a los delincuentes y criminales de los pueblos en el sitio que le corresponde, exactamente lo mismo que si se hubiesen sentado en el banquillo.
MUY FELIZ 2010, Y QUE LLEGUE EN ÉL LO QUE TODOS LOS CUBANOS Y TODOS LOS ESPAÑOLES ESPERAMOS.