“SOBRE NUESTROS DERECHOS”

 

 

         Es inadmisible que una clase extremadamente primitiva: la clase política, conforme a la actual definición constitucional de la actual sociedad española, y aún pendiente de toda una larga evolución que termine inevitablemente con su desaparición, con la evolución del propio sistema, evoque hasta lo demagógicamente indecible, todo un universo de derechos para las bases sociales, a los que ella misma pone férreo impedimento en su aplicación por el antagonismo de éstos a su razón de ser, a sus objetivos de poder y sus incompatibles cualidades.

 

         Es inadmisible que un pueblo ahora económicamente próspero, ignore, por la acción ilegal directa e indirecta de los primeros, la evidentísima manipulación y el insultantemente abominable engaño evidente de que es objeto, al hacerle simple y llanamente creer que disfruta de libertade4s y derecho que en la práctica no se cumplen en lo absoluto.

 

         En esta página y en lo referente a España, señalaremos tanto todos esos incumplimientos, como las fórmulas certeras que a nuestro juicio rectificarían contundentemente semejante conflicto, amen de la inevitable y única evolución posible en el camino que hemos elegido.